
KANSAS, ESTADOS UNIDOS.- Donald Trump afirmó durante un mitin que Estados Unidos está “muy cerca” de alcanzar un “gran” acuerdo comercial con México, en medio de las negociaciones bilaterales, las revisiones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y el proceso electoral estadounidense.
La declaración, realizada el 19 de octubre de 2026, generó expectativa sobre el estado de las conversaciones con el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Sin embargo, hasta el momento no se han dado a conocer documentos oficiales, términos específicos o un acuerdo firmado que permitan conocer el alcance de las negociaciones.
Trump sostuvo que el eventual pacto podría reducir “hasta cero” el déficit comercial de Estados Unidos con México, el cual estimó en 150 mil millones de dólares. El material disponible señala, no obstante, que los datos oficiales ubicaron el déficit estadounidense de bienes con México por encima de los 196 mil millones de dólares durante 2025.
México y Estados Unidos mantienen el diálogo
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que ha mantenido conversaciones telefónicas con Trump para abordar diferentes asuntos de la relación bilateral. Entre los temas mencionados se encuentran la compra de gas natural estadounidense y la posibilidad de permitir inversiones extranjeras en actividades relacionadas con la exploración petrolera.
Sheinbaum indicó que el asunto fue abordado, pero afirmó que la posición mexicana fue explicada con claridad. “Sí se ha tocado ese tema (compra de gas y acceso a Pemex), pero no ha habido ni insistencia, sino sencillamente se aclara que en México no se puede eso”, declaró la mandataria.
La postura expresada por el gobierno mexicano implica mantener las restricciones aplicables a las áreas estratégicas y evitar compromisos que contradigan el marco constitucional. Sheinbaum también ha rechazado que asuntos relacionados con la seguridad y la soberanía nacional formen parte de una negociación comercial.
Aranceles, entre los principales obstáculos
A pesar del optimismo manifestado por Trump, todavía existen diferencias sobre los aranceles aplicados a productos relevantes para ambos países. Reportes citados en el material original señalan que Howard Lutnick, secretario de Comercio de Estados Unidos, se ha opuesto a disminuir los gravámenes al acero, el aluminio y los automóviles.
Estas diferencias habrían frenado el avance de las conversaciones. Por parte de México, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha expresado confianza en que durante las próximas semanas pueda lograrse una reducción de aranceles, aunque no se han presentado públicamente condiciones definitivas.
La negociación es especialmente importante para las industrias automotriz y acerera mexicanas, debido a su dependencia del mercado estadounidense. Una disminución de los aranceles podría favorecer las exportaciones, el empleo y las inversiones, mientras que la prolongación de las medidas comerciales mantendría la incertidumbre para los sectores productivos.
Comercio bilateral alcanza cifras récord
Entre enero y agosto de 2026, el intercambio comercial entre México y Estados Unidos alcanzó 682 mil 817 millones de dólares, según las cifras incluidas en el material. México se mantuvo como el principal socio comercial estadounidense, con una participación de 17.4 por ciento en el comercio total de ese país.
El volumen del intercambio explica la relevancia de cualquier modificación en las condiciones comerciales. Además de los aranceles, las conversaciones ocurren durante las revisiones del T-MEC, mecanismo que regula buena parte de la relación económica entre México, Estados Unidos y Canadá.
Elecciones estadounidenses influyen en el proceso
El anuncio también se produce antes de las elecciones intermedias estadounidenses previstas para el 3 de noviembre de 2026. El Partido Republicano busca fortalecer su posición en el Congreso, mientras Trump ha incorporado los temas comerciales, migratorios y fronterizos a su discurso político.
Este escenario podría condicionar el ritmo de las negociaciones. Para México, el desafío consiste en buscar mejores condiciones de acceso al mercado estadounidense sin comprometer áreas consideradas estratégicas ni aceptar presiones relacionadas con asuntos ajenos al intercambio comercial.
Por ahora, las conversaciones continúan y no existe confirmación de un pacto concluido. La posibilidad de un acuerdo dependerá de que ambos gobiernos resuelvan sus diferencias sobre aranceles, energía y acceso a mercados, además de establecer compromisos compatibles con sus respectivas prioridades internas.



