
Coatzacoalcos, Veracruz.— La presunta desconexión de las cámaras de vigilancia del domicilio de la doctora Cristina Ramos Argüello, antes de que regresara de trabajar, forma parte de la investigación por su feminicidio, ocurrido el jueves 15 de octubre de 2026 en esta ciudad.
Lenin Salvador, de 21 años y expareja de la médica, es señalado como el principal sospechoso. De acuerdo con las versiones conocidas sobre el caso, el joven presuntamente ingresó a la vivienda, desactivó los dispositivos de seguridad y esperó la llegada de Cristina en el fraccionamiento privado Santa Cecilia.
La Fiscalía General del Estado de Veracruz investiga el asesinato bajo el protocolo de feminicidio. Hasta la información disponible, la institución no había anunciado la detención de alguna persona relacionada con el crimen. Los señalamientos contra el joven deberán ser confirmados por las indagatorias y resueltos por las autoridades competentes.
Catean una vivienda relacionada con el sospechoso
Como parte de las diligencias, agentes de la Policía Ministerial catearon durante la madrugada del viernes 16 de octubre una vivienda vinculada con Lenin Salvador. El inmueble se encuentra en la calle Bellavista, cerca del cruce con Galeana, en el centro de Coatzacoalcos.
Durante la revisión, los agentes reportaron el hallazgo de diversos objetos, entre ellos una gorra con aparentes manchas hemáticas. El indicio fue incorporado a las actuaciones ministeriales, aunque serán los análisis periciales los que determinen su naturaleza y si tiene alguna relación con el feminicidio.
El joven no fue localizado en el inmueble cateado. Las autoridades mantienen las labores para establecer su paradero y esclarecer las circunstancias en las que ocurrió el asesinato de la médica.
Analizan grabaciones y movimientos posteriores
Otra línea de investigación se concentra en los desplazamientos que el principal sospechoso presuntamente realizó después del ataque. Versiones difundidas sobre el caso indican que cámaras de videovigilancia lo habrían captado cuando abordó un automóvil compacto de color rojo, solicitado mediante una aplicación de transporte.
Posteriormente, habría acudido a una clínica privada localizada sobre la avenida Zaragoza, en el centro de Coatzacoalcos, para recibir atención por lesiones en manos y brazos. Después presuntamente se trasladó a la vivienda que más tarde fue revisada por agentes ministeriales.
Estos movimientos forman parte de la reconstrucción de los hechos, pero deberán ser corroborados mediante el análisis de las grabaciones, testimonios, dictámenes periciales y otros elementos incorporados a la carpeta de investigación.
El sábado 17 de octubre, Guadalupe García Hernández, fiscal coordinadora especializada, informó que la Fiscalía contaba con líneas de investigación para avanzar en el esclarecimiento del feminicidio. Los detalles de las diligencias se mantienen bajo reserva.
La médica habría expresado temor
Los testimonios recabados sobre la vida personal de Cristina Ramos señalan que la doctora había expresado su intención de terminar la relación sentimental por supuestas conductas celosas y posesivas de su pareja. También habría manifestado temor ante posibles reacciones agresivas. Estos antecedentes deberán ser evaluados por la autoridad para determinar las circunstancias previas al crimen y las responsabilidades correspondientes.
Cristina Ramos Argüello tenía 34 años, era originaria de Paso del Macho, Veracruz, y trabajaba en instituciones como el Hospital Materno Infantil del IMSS-Bienestar, el ISSSTE y el IMSS.
Compañeros de la médica la describieron como una profesional destacada por su trato humano hacia los pacientes y sus habilidades en cirugía laparoscópica. Una de sus colegas la recordó como una persona “muy humana” y “muy buena profesional”.
Después del hallazgo del cuerpo, familiares de Cristina viajaron a Coatzacoalcos para efectuar el reconocimiento oficial y organizar el traslado de sus restos a Paso del Macho, donde se tenía previsto realizar su despedida.
Fiscales, peritos y agentes ministeriales continúan con las diligencias. La desconexión de las cámaras, los objetos asegurados durante el cateo y los movimientos atribuidos al sospechoso deberán ser contrastados para reconstruir lo ocurrido e identificar a quien o quienes resulten responsables.



