
México.- Un choque puede generar confusión, nerviosismo y decisiones apresuradas. Sin embargo, mantener la calma y seguir una serie de pasos básicos ayuda a proteger a las personas involucradas, reducir riesgos en la vía y facilitar el reporte del siniestro ante la compañía de seguros.
La prioridad inmediata es verificar si alguna persona resultó lesionada. Si hay heridos, fuego, humo, derrame de sustancias o cualquier peligro que requiera atención urgente, se debe llamar al 911 y proporcionar la ubicación del accidente con la mayor precisión posible.
No es recomendable mover a una persona lesionada, salvo que permanezca en un punto donde exista un riesgo mayor e inmediato. También es importante alejarse de cualquier situación que pueda ocasionar otro accidente mientras llegan los servicios de emergencia.
Protege la zona sin exponerte al tránsito
Cuando las condiciones sean seguras, enciende las luces intermitentes del vehículo. La señalización preventiva debe colocarse únicamente si es posible hacerlo sin caminar por zonas de circulación ni exponerse a otros automóviles.
Si las unidades involucradas representan un peligro, bloquean la vialidad o permanecen en un sitio inseguro, se deben atender las indicaciones de las autoridades. No es conveniente tomar decisiones que aumenten el riesgo para conductores, pasajeros o peatones.
Después de atender la emergencia inmediata, comunícate con la aseguradora mediante el número telefónico o canal señalado en la póliza. Reporta el siniestro, conserva el número de folio y espera las instrucciones del ajustador sobre el procedimiento correspondiente.
Durante este proceso, evita discutir acerca de quién tuvo la responsabilidad del accidente o aceptar acuerdos económicos sin conocer sus posibles consecuencias. Tampoco firmes documentos cuyo contenido no comprendas.
¿Qué pruebas conviene guardar?
Si las condiciones del lugar lo permiten, toma fotografías de la posición de los vehículos, los daños visibles, las placas, las señales viales y el entorno general del choque. Las imágenes deben obtenerse desde un punto seguro y sin invadir carriles de circulación.
También conviene registrar la fecha y hora del accidente, así como los datos de contacto de posibles testigos. Intercambia con las demás personas involucradas la información necesaria del seguro, pero evita publicar en redes sociales documentos o datos personales de terceros.
Conserva el número de reporte de la aseguradora, presupuestos de reparación, evaluaciones, comprobantes y cualquier documento relacionado con el siniestro. Estos elementos pueden resultar necesarios durante el seguimiento del caso o si surge una inconformidad.
Evita abandonar el lugar o autorizar reparaciones
No abandones el sitio sin considerar las obligaciones legales aplicables y las instrucciones de las autoridades. Los procedimientos pueden variar según las circunstancias del accidente, la autoridad que intervenga y las condiciones establecidas en la póliza contratada.
También se recomienda no autorizar reparaciones antes de confirmar con la aseguradora cuál es el procedimiento. Tener una póliza no significa necesariamente que todos los daños estén cubiertos, pues la protección depende de las coberturas, exclusiones, deducibles y condiciones del contrato.
En caso de no estar de acuerdo con la valoración de los daños o con la resolución de la compañía, solicita una explicación por escrito. Guarda las pruebas reunidas y el folio de atención para respaldar cualquier aclaración posterior.
Las personas usuarias pueden acercarse a la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) para solicitar orientación cuando exista una inconformidad relacionada con el seguro.
Actuar con calma, atender primero la seguridad de las personas y documentar el accidente sin ponerse en riesgo permite llevar un mejor control del proceso. Revisar periódicamente la póliza también ayuda a conocer con anticipación las coberturas y los canales disponibles para reportar un choque.



