
México.— Petróleos Mexicanos (Pemex) dejó de reportar cargamentos de petróleo y gasolinas enviados a Cuba durante el segundo trimestre, en medio de las sanciones anunciadas por Estados Unidos contra empresas y gobiernos que suministren crudo a la isla.
De acuerdo con el informe presentado por la empresa estatal mexicana ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés), su filial Servicios Logísticos y Recursos Estratégicos no registró exportaciones hacia Cuba en ese periodo. Durante el primer trimestre había informado un promedio de 900 barriles diarios.
La suspensión de los registros ocurre después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, firmara el 29 de enero una orden ejecutiva para declarar una emergencia nacional respecto a Cuba. La medida, vigente desde el día siguiente, contempla la imposición de aranceles contra compañías y gobiernos que envíen petróleo a la nación encabezada por Miguel Díaz-Canel.
Pemex comenzó a informar sobre estos cargamentos en julio de 2023 mediante Gasolinas Bienestar. La filial cambió posteriormente su nombre a Servicios Logísticos Integrales Mumiya y, en mayo pasado, adoptó la denominación de Servicios Logísticos y Recursos Estratégicos. La empresa es dirigida por Juan Carlos Carpio Fragoso.
Reporte no confirma un cese definitivo
La falta de operaciones registradas ante la SEC no permite establecer por sí sola que el Gobierno de México haya suspendido completamente el suministro, advirtió Gonzalo Monroy, director de la consultora GMEC. El especialista señaló que Cuba puede adquirir petróleo a precios de mercado, aunque persisten dudas sobre el pago de los cargamentos y las condiciones bajo las cuales se realizaron las entregas.
Monroy consideró que la orden ejecutiva estadounidense aumenta la presión sobre el gobierno cubano y puede profundizar el descontento de la población. Sin embargo, sostuvo que eso no necesariamente derivará en un cambio político o en la celebración de elecciones. Como referencia, mencionó el caso de Venezuela, donde la intervención de Estados Unidos no produjo una transformación de fondo y se concentró principalmente en asuntos energéticos.
Ana Lilia Moreno, analista de México Evalúa, explicó que la crisis eléctrica cubana ya existía antes de la suspensión de los cargamentos mexicanos. Agregó que no es posible calcular cuántas horas de apagones pueden atribuirse directamente a la reducción o interrupción de los suministros de Pemex.
Para realizar esa estimación, dijo, serían necesarios datos sobre el volumen y composición del combustible recibido, los inventarios disponibles, los proveedores alternativos y la capacidad de operación de las plantas. También apuntó que un mayor suministro no habría evitado necesariamente los cortes ocasionados por fallas en las líneas de transmisión, debido al deterioro de la infraestructura y a la falta de mantenimiento e inversión.
Cuba reporta apagones prolongados
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, afirmó que durante este año la población de la isla ha contado únicamente con dos o tres horas diarias de electricidad. Según el funcionario, los apagones afectan la conservación de alimentos, el descanso, las actividades escolares, la conectividad y la vida cotidiana de las familias.
Rodríguez Parrilla atribuyó parte de la situación al bloqueo de combustibles derivado de la orden estadounidense. Señaló que las amenazas de sanciones también alcanzan a navieras y propietarios de buques, además de dificultar el traslado de piezas para termoeléctricas y sistemas fotovoltaicos. De acuerdo con su estimación, un cargamento de 100 mil toneladas de crudo permitiría reducir los apagones durante aproximadamente dos semanas.
El Gobierno de México ha presentado los suministros como una forma de apoyo a Cuba. No obstante, permanece sin aclararse públicamente si la totalidad de los cargamentos fue pagada. Información publicada previamente por El Universal calculó en cerca de mil 500 millones de dólares el valor de las exportaciones petroleras mexicanas hacia la isla, sin que se hubiera presentado evidencia pública de los pagos.



