
CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo atribuyó la reducción de vuelos hacia Tulum al incremento en el precio de la turbosina, combustible utilizado por los aviones, y sostuvo que la disminución de operaciones no es un fenómeno exclusivo de México, sino que se ha registrado a escala mundial.
Durante su conferencia matutina en el Salón Tesorería de Palacio Nacional, la mandataria explicó que el encarecimiento del combustible ha tenido consecuencias para la aviación internacional y para la cantidad de viajes disponibles.
“Ha disminuido el número de vuelos en todo el mundo, porque ha aumentado el precio de la turbosina, del combustible que utilizan los aviones”, declaró Sheinbaum al ser cuestionada sobre la reducción de operaciones aéreas en Tulum.
Presidenta relaciona aumento con el conflicto en Irán
De acuerdo con la explicación de la titular del Ejecutivo federal, el aumento en el precio de la turbosina está relacionado con la guerra en Irán. Agregó que ese escenario también ha tenido repercusiones en los precios internacionales de otros combustibles, entre ellos la gasolina y el diésel.
“¿Por qué ha aumentado el precio de la turbosina en todo el mundo? Por la guerra en Irán, igual que ha aumentado el precio de la gasolina, el precio del diésel”, expresó durante la conferencia.
Sheinbaum sostuvo que el impacto sobre la aviación y los viajes internacionales se observa en diferentes países. Bajo ese argumento, señaló que la reducción de vuelos con destino a Tulum forma parte de una disminución más amplia y no de una situación limitada al aeropuerto de esa zona turística.
En la información presentada durante la conferencia no se detallaron cifras sobre el número de vuelos cancelados o reducidos, el periodo en el que ocurrió la disminución ni las aerolíneas que habrían modificado sus itinerarios. Tampoco se ofreció una fecha específica para la recuperación de las operaciones.
Subsidio a combustibles busca contener inflación
La Presidenta señaló que el Gobierno de México ha subsidiado combustibles para evitar que el aumento internacional se traslade completamente a los consumidores. Indicó que el objetivo es impedir que las personas tengan que pagar entre 30 y 35 pesos, así como reducir el riesgo de una espiral inflacionaria provocada por los costos energéticos.
Sin embargo, reconoció que aplicar una medida similar a la turbosina resulta más complejo. Según su planteamiento, esta dificultad ha contribuido a la reducción de los viajes internacionales en distintos mercados.
“Subsidiar la turbosina es más complejo y por esa razón ha disminuido el número de viajes internacionales en todo el mundo, no sólo en nuestro país, y se va a recuperar sin problema”, afirmó.
La mandataria expresó confianza en que el flujo de vuelos se normalizará, aunque no precisó qué condiciones económicas o comerciales tendrían que presentarse para que ocurra esa recuperación.
Gobierno mantiene contacto con aerolíneas
Sheinbaum informó que existe un acercamiento permanente con las aerolíneas para revisar la situación. Explicó que las empresas mantienen contacto con la Secretaría de Economía y con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes.
La coordinación, de acuerdo con la Presidenta, tiene como propósito atender el problema derivado del aumento en el precio de la turbosina y sus efectos sobre la disponibilidad de vuelos. No obstante, durante la declaración difundida no se anunciaron apoyos específicos para las compañías aéreas ni nuevas medidas para el aeropuerto de Tulum.
El Gobierno federal continuará el diálogo con las empresas y dependencias involucradas, mientras la administración atribuye la disminución de operaciones a un contexto internacional marcado por el encarecimiento de los combustibles.



