
Washington, Estados Unidos.— El presidente Donald Trump celebró el acuerdo alcanzado por los países del Grupo de los Siete (G7) para liberar de manera coordinada 100 millones de barriles de petróleo y derivados, medida con la que se busca aumentar la oferta y aliviar la presión sobre los precios de los combustibles.
El mandatario estadounidense también descartó que su gobierno considere prohibir temporalmente las exportaciones de diésel, luego de que circularan versiones sobre una posible restricción durante tres meses.
Trump habló ante periodistas en la Casa Blanca antes de abordar el helicóptero presidencial Marine One. Durante sus declaraciones, destacó particularmente la participación europea en el acuerdo y la cantidad de diésel que será colocada en el mercado.
“Europa estuvo genial porque liberarán mucho diésel. Ellos usan diésel de una forma más desproporcionada que nosotros. Hicieron algo muy bueno”, declaró el presidente.
Trump niega una prohibición a las exportaciones
Además de respaldar la liberación de reservas, Trump negó que su administración hubiera considerado suspender durante tres meses las exportaciones estadounidenses de diésel. Esa posibilidad había circulado en medio de la preocupación por el suministro y los precios de los combustibles, así como ante las elecciones legislativas previstas para el próximo 3 de noviembre, según el material original.
La postura expresada por el mandatario coincide con lo señalado después de la reunión por el presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien aseguró que no habrá una prohibición a las exportaciones de diésel entre las naciones integrantes del G7.
El grupo está conformado por Francia, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Italia y Japón. Sus gobiernos participaron en una videoconferencia para definir una respuesta coordinada ante las presiones registradas en el mercado energético.
G7 liberará reservas durante cuatro meses
Durante el encuentro virtual, en el que participó Trump, los países acordaron liberar los 100 millones de barriles a través de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). La operación se desarrollará durante los próximos cuatro meses.
Una parte importante de la cantidad acordada estará disponible en forma de diésel durante los primeros 20 días, de acuerdo con la información difundida tras la reunión. El objetivo es que la incorporación de producto al mercado tenga un efecto temprano sobre la disponibilidad del combustible.
Macron, quien convocó la videoconferencia, afirmó que las medidas “deberían hacer bajar los precios” de los combustibles. Sin embargo, el material proporcionado no incluye estimaciones específicas sobre la magnitud de una eventual reducción ni detalla cuánto aportará cada uno de los países participantes.
Buscan aliviar la presión sobre los combustibles
La iniciativa pretende incrementar la oferta de petróleo y derivados para reducir las presiones al alza sobre los precios de la gasolina y el diésel. La coordinación permitirá que las reservas sean liberadas durante un periodo definido, en lugar de depender de acciones aisladas de cada gobierno.
De acuerdo con el reporte original, las tensiones en el mercado están relacionadas con el bloqueo del estrecho de Ormuz, atribuido al conflicto que Estados Unidos mantiene con Irán desde febrero. El paso es relevante para el transporte internacional de energéticos, por lo que cualquier interrupción puede generar incertidumbre sobre el suministro.
Por ahora, el acuerdo anunciado se concentra en ampliar la disponibilidad de combustibles sin establecer restricciones comerciales entre los integrantes del G7. Tanto Trump como Macron rechazaron la posibilidad de imponer una prohibición a las exportaciones de diésel dentro del grupo.
La evolución de los precios dependerá de la aplicación del acuerdo y de las condiciones del mercado durante los cuatro meses contemplados. Los países participantes deberán coordinar con la AIE el ritmo y las características de la liberación de los 100 millones de barriles.



