
Milwaukee, Wisconsin.— Estados Unidos pidió a sus aliados europeos liberar de inmediato parte de sus reservas estratégicas de diésel para aumentar la oferta y tratar de reducir los precios internacionales del combustible, mientras los Estados miembros de la Unión Europea se preparan para discutir una respuesta coordinada ante la crisis.
La administración del presidente Donald Trump busca que países como Francia y Alemania recurran a sus reservas, de acuerdo con reportes sobre las gestiones estadounidenses. La solicitud ocurre en medio del fuerte encarecimiento del diésel registrado desde el inicio de la guerra con Irán.
“Nuestros socios europeos deberían acelerar el cumplimiento de sus compromisos actuales y poner suministros adicionales a disposición inmediata para hacer frente a las perturbaciones en curso”, declaró el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, mediante una publicación en redes sociales.
Unión Europea analizará una respuesta
Los Estados miembros de la Unión Europea se reunirán con la Comisión Europea para discutir una posible respuesta conjunta al incremento de los precios del combustible, informó un portavoz del organismo. La conversación se desarrolla mientras Washington intensifica sus gestiones para conseguir apoyo europeo frente a los costos energéticos.
Trump también planteó la posibilidad de prohibir las exportaciones estadounidenses de diésel. Un funcionario de su gobierno declaró a la agencia AFP que a Europa le interesa colaborar con Estados Unidos mientras ambas partes exploran alternativas para aumentar el suministro de productos refinados y reducir los costos para los consumidores.
Durante las conversaciones comerciales del G20 celebradas en Milwaukee, el representante de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, aseguró que existe un “deseo mutuo de colaborar” en el tema. Trump, por su parte, dijo ante la prensa en Texas que podría solicitar directamente a los países europeos la liberación de sus reservas.
Europa advierte sobre posibles consecuencias
El responsable de Comercio de la Unión Europea, Maros Sefcovic, consideró que una eventual prohibición estadounidense a las exportaciones de diésel sería “inesperada para los europeos”. Sus declaraciones ocurrieron después de una reunión con Greer durante el encuentro de ministros de Comercio del G20.
Sefcovic explicó que no abordó detalladamente con el representante estadounidense el asunto de las exportaciones energéticas. Sin embargo, señaló que ambos acordaron mantener una comunicación estrecha para evitar decisiones sorpresivas. También advirtió que una restricción de ese tipo tendría consecuencias graves para el desempeño económico europeo.
El ministro delegado de Comercio Exterior de Francia, Nicolas Forissier, dijo que no contempla como probable una prohibición. Subrayó que el diésel es importante tanto para Estados Unidos como para Europa y afirmó que las dos partes intentarán encontrar soluciones. Francia, agregó, buscará alternativas equilibradas a escala mundial.
Reservas estratégicas y presión política
El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, anticipó que podrían conocerse anuncios de países europeos dirigidos a reducir los precios. No obstante, la Presidencia francesa indicó que una liberación de reservas no fue solicitada durante la reunión que Emmanuel Macron y Trump mantuvieron al margen de la Asamblea General de la ONU.
Macron había anunciado un plan para convocar una videoconferencia con los líderes del G7 y revisar diferentes medidas frente al encarecimiento de los combustibles, incluida una posible coordinación para liberar reservas. Según su oficina, el encuentro estaba previsto para mediados de octubre.
El precio promedio del diésel en Estados Unidos aumentó más de 70% hasta alcanzar 6.39 dólares por galón desde el comienzo de la guerra con Irán, según datos de la asociación automovilística AAA citados en el material. Este incremento ha contribuido a elevar el costo de vida y ha generado preocupación entre los republicanos ante las elecciones de mitad de mandato.
Trump reconoció que una prohibición a las exportaciones continúa bajo consideración, aunque admitió que la medida podría terminar elevando el precio de la gasolina. La decisión dependerá de las negociaciones con Europa y de las alternativas disponibles para incrementar el suministro internacional de combustibles refinados.



