
Xalapa, Veracruz.— En medio de la tristeza y la exigencia de que se esclarezcan los hechos, familiares, amigos y vecinos dieron este jueves 1 de octubre el último adiós a Joselyn, una joven de 20 años que murió ahogada durante las inundaciones registradas en el barrio de San Bruno, en la capital veracruzana.
La joven perdió la vida mientras realizaba sus labores habituales en el área de estacionamiento y locales comerciales del establecimiento conocido como “Híper San Bruno”, dedicado a la venta de productos de origen chino. Las intensas lluvias provocaron inundaciones en el sector y derivaron en la tragedia que mantiene de luto a su familia y a la comunidad.
El cuerpo de Joselyn fue velado en el domicilio familiar, ubicado sobre la calle Roberto Smith, en la localidad de Naranjillos, perteneciente al municipio conurbado de San Andrés Tlalnelhuayocan.
Desde las primeras horas del día, decenas de personas se reunieron alrededor de la vivienda para acompañar a los deudos. La familia pidió respeto y discreción a los representantes de los medios de comunicación para poder vivir el duelo de manera privada.
Habitantes de la comunidad llevaron a pie arreglos florales y coronas blancas de lirios hasta el lugar donde se encontraban los restos. La participación de vecinos y conocidos reflejó el impacto que tuvo el fallecimiento de la joven en esta localidad rural cercana a Xalapa.
Comunidad acompaña el cortejo fúnebre
El féretro de madera en tonalidad caoba fue cargado en hombros por varios hombres, quienes avanzaron delante de una carroza fúnebre negra con dirección a la iglesia. El cortejo recorrió senderos estrechos, caminos empinados de terracería y tramos pavimentados de la zona montañosa de Naranjillos.
Decenas de asistentes, en su mayoría vestidos con ropa negra u oscura, caminaron detrás del vehículo fúnebre. Algunos utilizaron sombrillas para protegerse de las condiciones del tiempo mientras acompañaban a la familia durante el trayecto.
La marcha llegó a la parroquia de San Antonio, ubicada en la misma localidad. En el exterior del templo, habitantes y acompañantes aguardaron mientras los restos de Joselyn eran ingresados para la misa de cuerpo presente.
Durante la ceremonia religiosa, el sacerdote dirigió palabras de consuelo a los familiares y pidió por el descanso de la joven, cuya muerte ocurrió de manera repentina mientras cumplía con su jornada laboral.
Al terminar la liturgia, los asistentes retomaron el recorrido para acompañar el cuerpo hacia el panteón municipal, donde sería sepultado.
Piden investigar las condiciones del inmueble
Además del dolor por la pérdida, habitantes de Naranjillos expresaron inconformidad por las condiciones de riesgo en las que ocurrió el incidente. Solicitaron una investigación y la revisión de la seguridad e infraestructura del área comercial de San Bruno para prevenir hechos similares.
Elementos de la Dirección Municipal de Protección Civil colocaron sellos de suspensión en la tienda donde ocurrió la muerte de Joselyn. La medida buscaba restringir el acceso al inmueble y resguardar el lugar ante posibles riesgos estructurales después de las inundaciones.
De acuerdo con el reporte disponible, pese a la colocación de los sellos oficiales, trabajadores habrían ingresado al establecimiento para efectuar tareas de limpieza y retirar mercancía dañada. Esta situación provocó inconformidad entre vecinos y familiares de la joven, quienes señalaron el riesgo de realizar labores dentro de un espacio sujeto a una medida de suspensión.
La comunidad pidió que las autoridades determinen las circunstancias en las que se produjo el fallecimiento, verifiquen el cumplimiento de las disposiciones de Protección Civil y establezcan si existían condiciones adecuadas de seguridad para las personas que trabajaban en el establecimiento.



