
Ciudad Juárez, Chihuahua.- Las severas afectaciones provocadas por el temporal pluvial se intensificaron en la franja fronteriza tras el histórico desbordamiento del río Bravo en plena zona urbana. La contingencia generó un amplio despliegue de las corporaciones de emergencia a lo largo del bordo, abarcando desde el sector del Monumento al Cigarro hasta el cruce con el bulevar Rafael Pérez Serna.
Las complicaciones iniciaron durante la tarde-noche cuando el gran volumen de agua que ingresó por las compuertas internacionales —producto de fuertes lluvias registradas en el estado de Nuevo México y en el condado de Doña Ana— sobrepasó la capacidad del afluente. Sobre el bulevar Bernardo Norzagaray y la calle Cloro, el río rebasó sus límites físicos invadiendo los carriles de circulación, mientras que en tramos aledaños a la Plaza de la Mexicanidad las rejillas de drenaje colapsaron y funcionaron en sentido inverso, expulsando el agua acumulada hacia las avenidas.
Debido al encharcamiento e inundaciones en las arterias viales, la Coordinación General de Seguridad Vial implementó cierres de circulación preventivos y habilitó accesos restringidos para desahogar la congestión del tráfico vehicular en vías de alta demanda como la avenida Cuatro Siglos y el bulevar Juan Pablo II. Asimismo, personal de rescate, Protección Civil y la Policía Municipal realizaron patrullajes constantes para exhortar a la población a alejarse del borde del río, ante el latente peligro de socavones o colapsos en el terreno por el remojamiento de la tierra.
A pesar de las advertencias de las autoridades, decenas de familias y curiosos se congregaron en los márgenes fronterizos para atestiguar este fenómeno natural, el cual no alcanzaba magnitudes similares desde el año 2006. Las cuadrillas municipales y los cuerpos de auxilio continúan trabajando a marchas forzadas para restablecer por completo la viabilidad en los accesos cerrados y salvaguardar la seguridad de los automovilistas.



