
Mexicali, Baja California. Dos familias vivieron durante aproximadamente un mes con recién nacidas que no eran sus hijas biológicas, luego de que las bebés fueran intercambiadas al momento de su entrega en el Hospital de Gineco Pediatría No. 31 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
El caso fue confirmado después de que pruebas de ADN establecieran que las niñas habían sido entregadas a familias que no correspondían. El intercambio no fue advertido inmediatamente después del nacimiento, sino varias semanas más tarde, cuando ambas familias ya habían desarrollado vínculos con las bebés.
Un familiar de una de las madres relató que inicialmente el personal médico les informó que la mujer y la recién nacida debían someterse a una prueba. Sin embargo, aseguró que en ese momento no les explicaron de qué estudio se trataba ni la razón por la cual era necesario realizarlo.
De acuerdo con su testimonio, fue aproximadamente un mes después del nacimiento cuando la familia recibió los resultados y supo que se habían practicado análisis de ADN para verificar la identidad de las menores.
“Apenas hoy nos dimos cuenta porque llegaron unas pruebas de ADN que les hicieron a la mamá y a las niñas”, explicó el familiar. Añadió que el procedimiento se manejó por separado y que las familias no conocieron desde el principio el motivo de los estudios.
Una pulsera habría originado la confusión
Según la explicación que el familiar dijo haber recibido del hospital, una de las pulseras utilizadas para identificar a las recién nacidas se habría desprendido y posteriormente habría sido colocada de manera equivocada.
“Se les cayó la pulsera a una de las dos niñas y se les colocó mal”, señaló. Hasta el momento, la institución ha reconocido que existió un error en la entrega de las bebés y anunció que colaborará con las autoridades para esclarecer cómo ocurrió y determinar las responsabilidades correspondientes.
Las familias también solicitaron una nueva prueba de ADN para confirmar los resultados. Conforme al relato del familiar, el procedimiento se realizaría en un laboratorio de la Ciudad de México debido al tiempo requerido para procesar los análisis en Mexicali. Esta segunda prueba fue presentada por el entrevistado como una solicitud de las propias familias.
Familias enfrentan un fuerte impacto emocional
El descubrimiento generó una reacción emocional particularmente difícil para las madres, quienes durante varias semanas cuidaron a las bebés que recibieron al salir del hospital.
El familiar afirmó que su hija se encontraba profundamente afectada y no quería separarse de la niña que había cuidado durante ese periodo. “Siente que es su hija”, expresó al describir el vínculo construido durante el primer mes de vida.
Las dos familias ya tuvieron contacto y, de acuerdo con la información disponible, las bebés fueron reunidas mientras continúan las acciones para aclarar el caso. El familiar indicó que ambas partes se encontraban sorprendidas y sin saber cómo proceder después de conocer los resultados.
IMSS ofrece atención médica, psicológica y jurídica
Tras confirmar el intercambio, personal del nivel central del IMSS se trasladó a Mexicali para reunirse con las familias involucradas. Gabriela Paredes Orozco, titular de la Unidad de Atención a la Derechohabiencia del Instituto, ofreció una disculpa y reconoció tanto el error en la entrega como las deficiencias de comunicación cuando surgieron las primeras dudas sobre la identidad de las niñas.
“Asumimos la responsabilidad de atenderlas y acompañarlas”, señaló la funcionaria.
El IMSS informó que brindará acompañamiento médico, psicológico y jurídico, además de coordinar acciones con autoridades de protección de niñas, niños y adolescentes y con el Sistema DIF.
El familiar aseguró que también les plantearon posibles apoyos para su hija y para la menor, entre ellos atención médica y una beca educativa. No obstante, los alcances y condiciones de esos beneficios no fueron detallados en la información institucional disponible.
Debido a que se trata de menores de edad, el Instituto indicó que protegerá la identidad y los datos personales de las bebés. También anunció una revisión de los protocolos de identificación utilizados durante la atención obstétrica y neonatal.
Mientras avanzan las nuevas pruebas y las investigaciones, ambas familias enfrentan las consecuencias emocionales de un intercambio descubierto un mes después de los nacimientos.


