
Estados Unidos.- Drake Maye, quarterback de los New England Patriots, explicó que la presencia de sangre en el balón habría provocado el insólito fumble que protagonizó durante el partido contra los Jacksonville Jaguars.
La jugada ocurrió cuando Maye se preparaba para intentar un pase profundo. Sin que aparentemente existiera contacto inmediato de un defensivo, el ovoide se le escapó de la mano y terminó convertido en una pérdida de balón. La acción llamó la atención de aficionados y comentaristas debido a la forma inusual en que sucedió.
Después del encuentro, el mariscal de campo señaló que Jared Wilson tenía una herida en la mano y que la sangre habría llegado al balón antes de que se realizara el centro.
“Jared [Wilson] resultó estar sangrando de la mano. Recibí el balón y estaba tratando de ponerlo en juego…”, declaró Maye, de acuerdo con el material difundido sobre el partido.
Las imágenes mostraron una posible mancha de sangre
Las tomas de la transmisión y las imágenes captadas después de la jugada parecían mostrar una mancha de sangre en el pulgar de Maye. Esto resultó consistente con la explicación ofrecida por el quarterback, aunque el incidente fue presentado principalmente a partir de sus declaraciones posteriores al encuentro.
Según el reporte, Wilson había sufrido un corte en una mano durante la acción anterior. Al entregar el balón en el siguiente snap, la sangre habría pasado al ovoide, dejándolo resbaladizo y dificultando que Maye pudiera sujetarlo mientras preparaba el lanzamiento.
El fumble se produjo en un partido complicado para New England. El material original señala que los Patriots perdieron 35-6 ante Jacksonville y que Maye terminó con dos intercepciones y dos balones sueltos. También indica que Tommy DeVito ingresó durante el último cuarto.
Maye asume responsabilidad por sus errores
Aunque explicó las circunstancias particulares del balón suelto, Maye no utilizó el episodio para deslindarse de la actuación general. El quarterback reconoció su frustración y sostuvo que debe revisar sus propios errores para evitar que se repitan.
“Creo que es decepcionante. Siento que el balón empieza a rodar así y no podemos salir de nuestro propio camino, y no puedo salir de mi propio camino personalmente. Tengo que mirarme al espejo y tomar esto como un punto de inflexión”, expresó.
La declaración reflejó el malestar del jugador después de una jornada en la que la ofensiva de New England tuvo dificultades para mantener el ritmo. Jacksonville aprovechó las pérdidas de balón y limitó las posibilidades de reacción de los Patriots, según el recuento proporcionado.
Las pérdidas de balón, el reto de New England
Más allá de la explicación del fumble, el encuentro volvió a colocar la atención sobre el cuidado del balón. Las intercepciones y los balones sueltos pueden modificar rápidamente el desarrollo de un partido, especialmente cuando un equipo no consigue compensarlos con series ofensivas prolongadas.
Para Maye, la tarea será recuperar seguridad en sus decisiones y mejorar la ejecución en las siguientes presentaciones. El quarterback es una pieza central de la ofensiva y, por la naturaleza de su posición, concentra buena parte del análisis cuando los resultados no acompañan al equipo.
El episodio también se difundió ampliamente en redes sociales, donde numerosos usuarios debatieron si realmente había sangre en el balón. La explicación de Maye y las imágenes posteriores dieron contexto a una acción que, vista únicamente durante la transmisión, parecía difícil de entender.
New England deberá dejar atrás la derrota y trabajar en la protección del ovoide. Maye, por su parte, aseguró que pretende tomar la actuación como un punto de inflexión. Su respuesta en el siguiente compromiso mostrará si logra transformar la frustración en una mejor ejecución al frente de los Patriots.



