
Ciudad de México.- El Congreso de la Ciudad de México avaló reformas para que los animales de compañía sean considerados en los protocolos de atención ante emergencias, accidentes, siniestros y contingencias sanitarias. El propósito es reducir el riesgo de abandono, extravío, lesiones o separación de las familias durante situaciones críticas.
Los cambios corresponden a la Ley de Protección y Bienestar de los Animales y a la Ley de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la capital del país, de acuerdo con información de la Dirección General de Comunicación Social del Congreso local.
El dictamen fue presentado durante la sesión ordinaria del 30 de mayo por el diputado Manuel Talayero Pariente. La propuesta plantea incorporar el bienestar de perros, gatos y otros animales a las acciones institucionales que se aplican cuando ocurre un desastre o una contingencia.
¿Qué establecen las reformas para proteger a las mascotas?
Las modificaciones buscan crear mecanismos de actuación, protocolos preventivos, información pública y rutas institucionales para atender a los animales que dependen de las personas. Estas medidas deberán contemplar distintos escenarios en los que las familias pueden verse obligadas a evacuar sus viviendas o abandonar temporalmente una zona.
Entre las emergencias consideradas se encuentran los sismos, especialmente cuando existen edificios o casas dañadas; las inundaciones, durante las cuales los animales pueden quedar atrapados o extraviarse; y los incendios, que representan riesgos por quemaduras, humo o evacuaciones inmediatas.
El dictamen también contempla explosiones y contingencias sanitarias. En estas últimas pueden establecerse restricciones de movilidad o presentarse separaciones temporales entre los animales y las personas responsables de su cuidado.
Animales enfrentan condiciones de vulnerabilidad
Talayero Pariente explicó que, durante los desastres, la respuesta inmediata suele concentrarse en proteger la vida de las personas. Sin embargo, señaló que los animales también enfrentan condiciones de vulnerabilidad y dependen de decisiones oportunas para ser evacuados, resguardados o atendidos.
“Ante la ausencia de información clara y accesible para la población, muchos animales son abandonados, extraviados o resultan lesionados durante una emergencia”, afirmó el legislador.
En otras situaciones, agregó, las mascotas pueden permanecer atrapadas en viviendas dañadas o quedar separadas de las familias con las que han vivido durante años. La falta de procedimientos definidos puede dificultar su localización y resguardo, además de generar riesgos adicionales para las personas.
Protocolos también buscan proteger a las familias
Las reformas no se limitan al bienestar animal. El planteamiento sostiene que incluir a las mascotas en la gestión de riesgos también puede fortalecer la seguridad de la población, debido a que algunas personas retrasan una evacuación o regresan a lugares peligrosos para intentar rescatar a sus animales.
Contar con reglas claras permitiría mejorar la respuesta de protección civil, facilitar el resguardo de perros y gatos, prevenir extravíos y proporcionar información útil antes de una contingencia. También podría reducir la posibilidad de que las familias ingresen nuevamente a inmuebles dañados o zonas restringidas.
“La protección de los animales en una emergencia no es solamente una cuestión de bienestar animal. También es una medida que fortalece la seguridad de las personas”, enfatizó Talayero Pariente.
El diputado consideró que las emergencias ponen a prueba la solidaridad, la empatía y la responsabilidad colectiva. “Precisamente en esos momentos es cuando debemos demostrar que nuestra capacidad de proteger no distingue entre quienes pueden pedir ayuda y quienes dependen completamente de nosotros”, concluyó.
Con la aprobación de estas reformas, la Ciudad de México busca integrar la protección animal a la gestión de riesgos y a los procedimientos de protección civil. El objetivo es que la prevención y la respuesta ante desastres consideren tanto a la población como a los animales que se encuentran bajo su cuidado.



