
NUEVA YORK, Estados Unidos.- El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, rechazó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas las acusaciones de genocidio en Gaza y las calificó como “la mayor mentira del siglo”, durante un discurso marcado por la salida de decenas de delegados del salón.
Netanyahu defendió el derecho de Israel a continuar sus operaciones militares y también justificó las acciones de su gobierno contra Irán. Según declaró ante los líderes internacionales, atacar a ese país fue “una de las decisiones más fáciles” que ha tenido que tomar.
El mandatario israelí criticó directamente a las delegaciones que abandonaron el recinto cuando se dirigía al estrado. Mientras avanzaba hacia el podio se escucharon expresiones de apoyo y abucheos, al tiempo que representantes de distintos países salieron en fila. La protesta dejó vacíos numerosos asientos.
El presidente de la Asamblea General, Khalilur Rahman, pidió en repetidas ocasiones mantener el orden en el salón. Netanyahu, por su parte, llamó “cobardes morales” a quienes se retiraron y aseguró que Israel también está defendiendo a varios de los países representados en Naciones Unidas.
“Al defenderse, Israel también está defendiendo a muchos de los países cuyos delegados acaban de salir de este salón”, sostuvo. Agregó que algunos dirigentes le han agradecido en privado las acciones israelíes relacionadas con el programa nuclear iraní.
Palestinos promovieron protesta diplomática
La Misión Palestina ante la ONU había solicitado previamente a los países que sus delegaciones abandonaran colectivamente la Asamblea General cuando se anunciara la participación del primer ministro israelí.
De acuerdo con el mensaje palestino, la salida pretendía expresar el rechazo a las acciones del gobierno de Israel en Gaza, señaladas por autoridades palestinas y diversos líderes internacionales como posibles actos de genocidio, crímenes de guerra y ocupación ilegal.
Israel ha rechazado esas acusaciones y sostiene que sus operaciones forman parte de su derecho a defenderse. El gobierno israelí también disputa los señalamientos sobre la legalidad de los asentamientos en territorio palestino, considerados ilegales bajo el derecho internacional.
Durante su intervención, Netanyahu utilizó ayudas visuales, como suele hacerlo en sus discursos ante la Asamblea General. En un momento mostró un buscapersonas para recordar el operativo del 17 de septiembre de 2024, cuando miles de dispositivos distribuidos entre integrantes de Hezbolá explotaron en Líbano.
Ese operativo dejó más de 3 mil personas heridas y 12 fallecidas, entre ellas dos menores, según la información presentada. Netanyahu también recordó el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, en el que alrededor de mil 200 personas murieron en Israel.
El primer ministro comparó la magnitud de ese ataque con una agresión que hubiera causado la muerte de 40 mil estadounidenses en menos de 24 horas. Asimismo, agradeció al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por las medidas tomadas contra Irán.
Netanyahu cerró esa parte de su mensaje asegurando que Israel continuará con sus acciones. “Seguiremos ganando porque no tenemos otra opción”, afirmó ante la Asamblea General.
Mahmud Abás interviene mediante un video
Horas antes, el presidente palestino Mahmud Abás se dirigió a la Asamblea General mediante un mensaje pregrabado desde su oficina en Ramala. Estados Unidos le negó tanto a él como a otros altos funcionarios palestinos las visas necesarias para asistir a la reunión, de acuerdo con el reporte.
Abás aseguró que el pueblo palestino no abandonará su territorio ni aceptará desplazamientos o decisiones externas sobre su futuro. También pidió a la comunidad internacional adoptar medidas concretas frente a la ofensiva israelí y cuestionó que algunos países continúen suministrando armas a Israel.
“¿Qué está esperando la comunidad internacional para actuar y proteger al pueblo palestino?”, expresó el dirigente, quien señaló el costo humano registrado en la Franja de Gaza y Cisjordania.
Los mensajes de Netanyahu y Abás evidenciaron nuevamente las profundas diferencias sobre la guerra, la situación humanitaria en Gaza y las posibles respuestas de la comunidad internacional ante el conflicto.



