
México.— El respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a una propuesta para prohibir las exportaciones estadounidenses de diésel encendió las alertas en México, un mercado con una elevada dependencia de las importaciones de ese combustible.
La medida es promovida por algunos legisladores estadounidenses como una alternativa para contener el incremento de los precios energéticos, impulsado por los conflictos en Oriente Medio y Ucrania. Una eventual restricción podría afectar a los mercados de combustibles de América Latina y Europa, con consecuencias especialmente relevantes para México.
De acuerdo con cifras de la Agencia de Información Energética de Estados Unidos, México importó en promedio alrededor de 288 mil barriles diarios de diésel estadounidense durante junio, cantidad 10% superior a la registrada en el mismo mes de 2025. Las compras realizadas a Estados Unidos cubren más del 40% de la demanda mexicana de este combustible.
Trump respalda limitar las exportaciones
Trump expresó su apoyo a la propuesta después de una reunión con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en Nueva York. “He dicho que no enviemos diésel fuera”, declaró el mandatario estadounidense este martes.
El diésel es un insumo fundamental para el traslado de mercancías y pasajeros, así como para actividades del campo, la minería y el transporte. Por ello, algunos legisladores republicanos han planteado detener completamente las exportaciones con el objetivo de aumentar la disponibilidad interna y reducir la presión sobre los precios.
Aunque Estados Unidos es el mayor refinador del mundo, la reducción de la oferta global y los altos precios del petróleo han elevado el costo del energético. El galón de diésel alcanzó durante el fin de semana los 6.53 dólares en territorio estadounidense, un incremento de 77% frente al mismo periodo de 2025, según el material disponible.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, indicó que se analiza si una prohibición total o parcial de las exportaciones tendría los resultados esperados. La discusión ocurre mientras aumenta la presión por el costo de los energéticos y se aproximan las elecciones intermedias en Estados Unidos.
Sheinbaum garantiza abasto y apoyo al precio
Ante este escenario, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que México cuenta con suficiente producción de diésel mediante su red de refinerías, entre ellas el complejo de Dos Bocas, en Tabasco. También aseguró que el Gobierno federal mantendrá los apoyos destinados a evitar incrementos en el precio.
“Nosotros vamos a mantener el precio del diésel; hasta ahora está considerado el subsidio y podemos cerrar el año sin problema, con el apoyo que estamos dando al precio del diésel, y el abasto está garantizado”, declaró.
La Secretaría de Hacienda ha aplicado estímulos fiscales para contener el impacto de los precios internacionales. En el caso del diésel, el apoyo al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios es de 100%. Además, se implementó un estímulo adicional para evitar un aumento al consumidor.
Actualmente, la administración federal subsidia más de nueve pesos por cada litro de diésel. Sin esos estímulos, el combustible se vendería en más de 36 pesos por litro. Paralelamente, el Gobierno acordó de forma voluntaria con empresarios gasolineros un precio máximo de 27 pesos por litro para el diésel y de 24 pesos para la gasolina regular.
Expertos advierten riesgos para México
Alejandro Montufar, director general de PetroIntelligence, advirtió que una interrupción obligaría a México a buscar proveedores en otros mercados, lo que implicaría mayores tiempos de traslado y costos logísticos. Si la restricción se prolongara, agregó, podría causar problemas de suministro y aumentos de precios, con efectos en el transporte, la actividad productiva y la inflación.
El especialista Ramsés Pech consideró más probable un recorte parcial que una prohibición total, aunque señaló que México debe prepararse para ambos escenarios. Entre las medidas planteadas están ampliar las reservas, diversificar las importaciones hacia Asia o Europa y elevar la producción del sistema de refinación de Pemex, incluida Dos Bocas.
Los especialistas subrayan que más de 200 mil barriles diarios de diésel importado no pueden sustituirse inmediatamente. Por ello, consideran necesario fortalecer la capacidad de producción y almacenamiento para reducir la exposición de México ante nuevas crisis internacionales.



