
Fuertes precipitaciones registradas por tercer día consecutivo en la frontera dejaron severos encharcamientos, calles inundadas y vehículos varados, dificultando el traslado de los ciudadanos a pesar de ser un día de asueto. Aunque el Grito de Independencia se llevó a cabo sin contratiempos climatológicos la noche previa, las lluvias posteriores afectaron diversas zonas, complicando incluso que los vendedores en las inmediaciones del Puente Libre pudieran recoger sus equipos y accesorios, viéndose obligados algunos a quedarse para cuidar sus pertenencias hasta que bajaran los niveles de agua. Entre las principales vialidades afectadas destacó la avenida Paseo Triunfo de la República, la cual presentó acumulaciones considerables de agua en múltiples cruces semaforizados desde el Hospital General, pasando por avenidas como Fernando Montes de Oca, Adolfo López Mateos, Adolfo de la Huerta, Plutarco Elías Calles, hasta llegar a la intersección con la curva de San Lorenzo, una situación inusual por la magnitud de anegación en toda la arteria. A pesar del caos vial y la presencia de automóviles quedados, Protección Civil no reportó personas lesionadas ni servicios de rescate por inundaciones.



