Ciudad de México, México.- Una nueva tendencia se ha apoderado de redes sociales como Instagram y TikTok, donde usuarios utilizan herramientas de inteligencia artificial (IA) para transformar fotografías actuales y recrearlas con la estética característica de los años 80.
La dinámica permite modificar imágenes con peinados voluminosos, colores intensos, maquillaje y vestimenta llamativa, despertando la curiosidad de quienes quieren descubrir cómo habrían lucido en aquella década.
De acuerdo con Ximea Céspedes, en entrevista para El Heraldo Radio, alrededor del 40% de la interacción relacionada con esta tendencia es positiva, principalmente por la diversión y nostalgia que genera. Entre los usuarios más jóvenes también representa una oportunidad para experimentar con su identidad visual y conocer estilos de otras épocas.
Sin embargo, detrás de las imágenes retro también existe un debate relacionado con la privacidad y seguridad de los datos personales. Al subir fotografías a determinadas plataformas de inteligencia artificial, los usuarios podrían proporcionar información biométrica de su rostro, por lo que especialistas recomiendan conocer las condiciones y políticas de privacidad de cada servicio antes de utilizarlo.
Otro aspecto que ha generado discusión es la huella ambiental de la inteligencia artificial. El funcionamiento de los centros de datos necesarios para procesar solicitudes y generar imágenes requiere electricidad y sistemas de refrigeración que pueden consumir recursos hídricos.
Aunque este tipo de tendencias suele tener una popularidad pasajera, el fenómeno vuelve a colocar sobre la mesa la discusión acerca de los límites entre el entretenimiento, la protección de información personal y el impacto ambiental asociado al creciente uso de herramientas de IA.



