
México.— El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, rechazó que las investigaciones relacionadas con el huachicol fiscal o las acusaciones contra Rubén Rocha Moya hayan afectado el proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Al concluir su participación en la Quinta Reunión Plenaria del Grupo Parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados, el funcionario afirmó que estos temas no han sido incluidos en las conversaciones sostenidas con el gobierno estadounidense.
“No ha tenido ningún peso en las negociaciones y conversaciones comerciales”, respondió Ebrard al ser cuestionado por representantes de los medios de comunicación.
El titular de la Secretaría de Economía sostuvo que el diálogo con Washington permanece enfocado en asuntos comerciales. También adelantó que el gobierno mexicano trabaja en la preparación de una cuarta ronda de negociaciones.
México reporta avances en las conversaciones
Ebrard aseguró que México es el país con mayores avances entre los integrantes del acuerdo comercial de América del Norte. Sin embargo, consideró que todavía hace falta una participación más activa del gobierno canadiense.
“Nos gustaría que Canadá también estuviera participando”, expresó.
De acuerdo con el secretario, hasta el momento tampoco existe una afectación derivada de asuntos políticos o de seguridad. Sus declaraciones se producen mientras el huachicol fiscal y los señalamientos contra Rocha Moya forman parte de la discusión pública.
Ebrard calificó la reunión con los diputados de Morena como “muy útil, muy provechosa”, pues permitió revisar los resultados económicos del último año y los desafíos que enfrentará México durante la negociación comercial.
Buscan conservar el trato arancelario preferencial
El funcionario señaló que uno de los principales objetivos del gobierno mexicano será mantener condiciones favorables para el intercambio de mercancías con Estados Unidos.
Según cifras presentadas por la Secretaría de Economía, México registra un arancel efectivo promedio de 3.4% en sus operaciones con ese país. Además, más del 83% de las exportaciones mexicanas se dirige al mercado estadounidense.
Ebrard reconoció que el crecimiento de las ventas mexicanas y la ampliación del superávit comercial generan presiones políticas en Washington. Ante este escenario, indicó que la prioridad será conservar el acceso preferencial durante la revisión del T-MEC.



