
México.— Ver un partido ya no necesariamente significa sentarse frente al televisor a una hora determinada. Entre los aficionados mexicanos, el consumo deportivo se distribuye cada vez más entre redes sociales, plataformas de streaming y aplicaciones móviles.
El IBM Sports Intelligence Report señala que 73% de los encuestados en México utiliza redes sociales para consumir contenido deportivo, por encima del 60% registrado a escala global. Las noticias deportivas en televisión o video ocupan el segundo lugar en el país, con 49%.
El estudio fue elaborado por Morning Consult mediante una encuesta realizada en junio de 2026 entre más de 20 mil aficionados de 12 países, de acuerdo con la información presentada en el reporte.
El streaming supera a la televisión
Para seguir deportes en vivo, 28% de los aficionados mexicanos dijo recurrir al streaming por suscripción, mientras 25% señaló a la televisión tradicional. El reporte indica que en 2025 las proporciones eran de 23% y 30%, respectivamente.
La comodidad es la principal razón para utilizar plataformas digitales, mencionada por 43% de los participantes a nivel global. Sin embargo, 39% manifestó frustración por tener que administrar varias suscripciones para acceder a los eventos que le interesan. Entre integrantes de la Generación Z, la proporción sube a 46%.
Usuarios buscan una plataforma centralizada
El reporte indica que 72% de los aficionados encuestados utiliza aplicaciones deportivas y 47% probablemente descargaría una plataforma centralizada que reuniera distintos contenidos. No obstante, solamente 29% estaría dispuesto a pagar una suscripción.
En México, 59% afirmó que sus expectativas sobre las experiencias deportivas digitales aumentaron durante los dos años anteriores, frente al promedio global de 46%. Además, 69% de los participantes mexicanos expresó confianza en contenido deportivo generado con inteligencia artificial.
Los resultados muestran que la televisión conserva relevancia, pero ahora comparte la atención de los aficionados con redes sociales, aplicaciones y servicios de streaming. El desafío para los usuarios es acceder al contenido sin multiplicar suscripciones y costos.



