
EE.UU. La justicia ugandesa autorizó la próxima extradición a Estados Unidos de Katungi Michael Mpeirwe, teniente retirado del ejército de Uganda acusado de participar en un complot internacional para abastecer con armamento pesado a grupos del crimen organizado en México.
De acuerdo con información difundida por la agencia AFP, las autoridades judiciales aprobaron la entrega del exmilitar para que enfrente cargos por conspiración ante un tribunal federal estadounidense.
Las investigaciones presentadas en el estado de Virginia señalan que Mpeirwe presuntamente formaba parte de una red que buscaba equipar a organizaciones criminales de alto impacto, entre ellas el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Acuerdo por 54 millones de dólares
El supuesto acuerdo contemplaba el suministro de armamento militar con un valor estimado de 54 millones de dólares. El paquete negociado incluía ametralladoras, lanzacohetes, granadas, equipos de visión nocturna, rifles de francotirador, minas antipersona y armas antiaéreas.
Según el expediente, el objetivo era entregar pertrechos de guerra a organizaciones descritas por la justicia estadounidense como estructuras transnacionales violentas.
Mpeirwe se desempeñó como colaborador de Muhoozi Kainerugaba, jefe del ejército e hijo del presidente de Uganda, Yoweri Museveni. Después de la acusación formal emitida en Estados Unidos en julio de 2025, Kainerugaba lo removió del cargo de director de Relaciones Exteriores de su partido político.
El exmilitar permaneció en Kampala mientras otros presuntos integrantes de la red eran detenidos en distintos países. Su captura por las fuerzas de seguridad ugandesas ocurrió en junio, aunque el material difundido no precisa el año.
Una investigación de alcance internacional
El expediente abierto en Virginia también incluye al ciudadano búlgaro Peter Dimitrov Mirchev, coacusado en el caso. Mirchev fue arrestado en España durante abril de 2025 y posteriormente entregado a las autoridades estadounidenses.
Tras la autorización en Uganda, Mpeirwe deberá ser trasladado a territorio estadounidense y presentado ante el juez federal correspondiente. Las acusaciones todavía deberán ser acreditadas durante el proceso judicial.



