
WASHINGTON, D.C., Estados Unidos.— Un gran jurado federal del Distrito de Columbia acusó a los hermanos mexicanos Ramón Álvarez Ayala, de 44 años, y Rafael Álvarez Ayala, de 42, por su presunta participación en una conspiración internacional para traficar cocaína y metanfetamina hacia Estados Unidos.
De acuerdo con documentos judiciales difundidos por el Departamento de Justicia estadounidense, ambos son señalados como presuntos comandantes regionales del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Michoacán. Ramón Álvarez Ayala es identificado con el alias de “R1”, mientras que Rafael es conocido como “R2” y “Rafa”.
Los cargos contra “R1” y “R2”
La acusación sostiene que los hermanos participaron, entre 2004 y diciembre de 2023, en una conspiración para fabricar y distribuir al menos cinco kilogramos de cocaína y 500 gramos de metanfetamina, con la intención de introducir las sustancias a territorio estadounidense.
Los fiscales también los acusan de utilizar, portar, blandir y disparar armas de fuego en relación con las presuntas actividades de narcotráfico. Entre el armamento mencionado en el expediente se encuentra una ametralladora.
El gobierno estadounidense indicó que, si son declarados culpables, cada uno podría enfrentar una pena mínima obligatoria de 40 años de prisión y hasta dos cadenas perpetuas consecutivas, dependiendo de la resolución judicial.
DEA investiga el caso
La investigación está a cargo de la Unidad de Investigaciones Bilaterales de la División de Operaciones Especiales de la DEA en Los Ángeles. El Departamento de Justicia agradeció al Gobierno de México por la captura de Ramón Álvarez Ayala, ocurrida el 30 de julio en Atotonilco, Jalisco.
El caso forma parte de la estrategia estadounidense contra organizaciones criminales transnacionales. Las autoridades recordaron que el CJNG fue designado como organización terrorista extranjera por Estados Unidos el 20 de febrero de 2025.
El Departamento de Justicia precisó que la acusación formal no constituye una declaración de culpabilidad. Los hermanos deben ser considerados inocentes mientras su responsabilidad no sea demostrada ante un tribunal.



