
Ciudad Juárez, Chihuahua.- Tras un breve retorno al Palacio de Gobierno de Sinaloa, Rubén Rocha Moya volvió a separarse del cargo de gobernador este sábado, luego de ceder ante las intensas presiones políticas y críticas ejercidas por integrantes de su propio partido y gobernadores de Morena, así como por la clara desaprobación de la presidenta Claudia Sheinbaum.
El efímero intento de reinstalación del mandatario concluyó con la entrega de una solicitud formal enviada al presidente de la Comisión Permanente del Congreso del Estado. En el documento, Rocha Moya solicitó una licencia temporal con carácter indefinido por un lapso superior a los 30 días, haciendo pública la misiva a través de sus redes sociales bajo el argumento de que el bienestar de Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación se encuentran por encima de cualquier interés personal.
La controversia ocurre en el marco de las investigaciones a las que el político y otros nueve funcionarios están sujetos por parte de la justicia de Estados Unidos, autoridades que los señalan por presuntos vínculos con el n.arcotráfico. Tras la nueva separación del puesto, se anticipa que las indagatorias conducidas por la Fiscalía General de la República continúen su curso conforme a los señalamientos vigentes.



