El Paso, Texas.— El juicio contra Gabriel Antonio Ramírez comenzó por las muertes de su tía, Irma Ramírez, de 79 años, y de Kathia Rosales, de 24, ocurridas durante la Navidad de 2022. La Fiscalía considera que una propuesta matrimonial rechazada pudo ser el móvil de los ataques.
Ramírez, quien tenía 33 años cuando ocurrieron los hechos, enfrenta un cargo de homicidio capital y otro de homicidio. El proceso es presidido por la jueza Patricia C. Baca, del Tribunal de Distrito 346, en el Palacio de Justicia del Condado Enrique Moreno.
Durante los alegatos de apertura, el fiscal auxiliar de distrito Josh Ávila señaló que Irma Ramírez llamó al número de emergencias mientras era atacada el 25 de diciembre de 2022. Policías que acudieron a una vivienda de la cuadra 3700 de la avenida Truman la encontraron sin vida en la cocina, con una herida de arma blanca en el pecho.
De acuerdo con el testimonio presentado, junto a la mujer fue localizado un cuchillo de cocina cubierto de sangre. Vecinos informaron a los agentes que su automóvil había desaparecido y que Gabriel Ramírez acostumbraba conducirlo.
Horas después, agentes atendieron el reporte de un hombre herido en la cuadra 500 de la avenida Gregory. Ahí encontraron al acusado con lesiones en el cuello y las muñecas. Cerca del lugar también fue localizado el vehículo desaparecido, en cuyo interior estaba el cuerpo de Kathia Rosales.
La Fiscalía afirmó que Ramírez y Rosales habían iniciado una relación y que él le pidió matrimonio. Según su planteamiento, el rechazo habría detonado el ataque. Esta versión deberá ser acreditada durante el juicio.
La defensa, encabezada por Francisco F. Macías y Luis Yáñez, sostuvo que las pruebas demostrarán la inocencia de su cliente. Los abogados destacaron que Irma Ramírez no mencionó el nombre de su sobrino durante la llamada al 911 y argumentaron que otra persona pudo cometer el ataque.
El testimonio continuará con la comparecencia de más testigos. Si Ramírez es declarado culpable de homicidio capital, recibiría automáticamente cadena perpetua, debido a que la Fiscalía de Distrito de El Paso no solicita la pena de muerte.



