El Paso, Texas.— El juicio de Gabriel Ramírez comenzó con la presentación de los argumentos sobre las muertes de su tía Irma Ramírez, de 79 años, y su novia Kathia Rosales, de 24, ocurridas durante la Navidad de 2022.
Gabriel Antonio Ramírez, quien tenía 33 años cuando ocurrieron los hechos, enfrenta un cargo de homicidio capital y otro de homicidio. La Fiscalía considera que una propuesta de matrimonio rechazada pudo ser el móvil del ataque contra Rosales.
Durante los alegatos de apertura, el fiscal auxiliar de distrito Josh Ávila señaló que Irma Ramírez llamó al 911 mientras era atacada dentro de una vivienda ubicada en la cuadra 3700 de la avenida Truman. La mujer murió durante la llamada, según lo expuesto ante el tribunal.
Los oficiales del Departamento de Policía de El Paso encontraron a Irma Ramírez en el piso de la cocina, con una herida de arma blanca en el pecho. Un cuchillo de cocina con sangre fue localizado cerca de ella, de acuerdo con el testimonio presentado.
Horas después, Gabriel Ramírez fue encontrado con lesiones en el cuello y las muñecas en una vivienda de la avenida Gregory. Mientras era atendido por paramédicos, un bombero observó el automóvil reportado como desaparecido y encontró en su interior el cuerpo de Kathia Rosales, quien presentaba heridas de arma blanca.
Los abogados defensores Francisco F. Macías y Luis Yáñez sostienen que su cliente es inocente. Argumentaron que Irma Ramírez no identificó a su sobrino como el atacante durante la llamada de emergencia y pidieron al jurado prestar atención a esa grabación.
La jueza Patricia C. Baca, del Tribunal de Distrito 346, preside el proceso en el Palacio de Justicia del Condado Enrique Moreno. Si Ramírez es declarado culpable de homicidio capital, recibiría automáticamente cadena perpetua, debido a que la Fiscalía de Distrito de El Paso no solicita la pena de muerte.



