Ciudad Juárez, Chihuahua.- El Puente Internacional Ysleta-Zaragoza ha presentado un escenario atípico con avenidas y carril de cruce prácticamente desiertos, lejos de las prolongadas filas que solían caracterizar a este punto de revisión transfronterizo. La notable reducción en el tráfico vehicular y peatonal responde al temor persistente entre los residentes locales ante las estrictas inspecciones y la amenaza del retiro o cancelación masiva de visados de turista por parte de las autoridades aduanales de Estados Unidos.
Esta abrupta baja en la afluencia de viajeros hacia el país vecino ha comenzado a generar estragos directos en los comercios y prestadores de servicios que operan en las inmediaciones del puerto de entrada. Comerciantes ambulantes, choferes de transporte público y locatarios de plazas comerciales del sector reportan pérdidas económicas severas y un ausentismo casi total de clientes, atribuyendo la caída en sus ventas a la psicosis generalizada que prevalece en la población.
Testimonios de trabajadores de la zona señalan que el miedo a perder la documentación de ingreso legal ha llevado incluso a mujeres embarazadas y familias a cancelar definitivamente sus traslados. La incertidumbre se apodera de los comerciantes del entorno fronterizo, quienes ven con preocupación la prolongación de estas medidas de control y el impacto que el menor dinamismo económico tendrá en el sustento de la comunidad binacional.



