Oaxaca, Oaxaca.— Fuerzas de seguridad estatales y federales detectaron y desarticularon en Oaxaca una presunta red dedicada a distribuir drogas entre menores de edad mediante personas que operaban como repartidores de plataformas digitales, de acuerdo con información proporcionada por autoridades locales.
En el despliegue participaron elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Oaxaca, agentes de investigación de la Fiscalía General de Justicia y personal del Centro de Control, Comando, Comunicación, Coordinación e Inteligencia (C5).
Las investigaciones señalan que los productos ilícitos, entre ellos enervantes y otras sustancias, eran solicitados por medio de redes sociales y posteriormente entregados en distintos puntos de la ciudad. Para completar los envíos, los presuntos vendedores recurrían a personas que utilizaban identificaciones o equipo relacionado con plataformas como DiDi y Rappi.
Una llamada al 911 alertó sobre las entregas
El fiscal Bernardo Rodríguez Alamilla informó que una llamada al número de emergencias 911 alertó a las autoridades sobre esta modalidad de venta de drogas. La información fue revisada con apoyo de las cámaras de videovigilancia del C5, lo que permitió dar seguimiento a una de las entregas.
Durante una primera intervención fue detenido un hombre que operaba con distintivos de DiDi cuando presuntamente entregaba un paquete con brownies de chocolate elaborados con marihuana. Según el reporte, el pedido estaba dirigido a tres menores de edad en un domicilio ubicado en la zona norte de la ciudad.
El detenido fue identificado por las autoridades con los alias de “El Erick” o “El Didi”. Durante la revisión también le habrían encontrado 40 paquetes con presuntas drogas sintéticas escondidas en bolsas de papas y otras frituras. La situación jurídica del implicado deberá ser determinada por la autoridad competente conforme avance el procedimiento.
Ofrecían sustancias mediante redes sociales
De acuerdo con la indagatoria, los grupos dedicados al narcomenudeo utilizaban páginas o perfiles de Facebook, Instagram y Telegram para ofrecer diferentes sustancias ilícitas. Las publicaciones se realizaban de manera abierta y, según las autoridades, sin restricciones efectivas para impedir el acceso de menores.
La marihuana en distintas presentaciones sería el producto predominante, aunque también se ofrecían vapeadores, resinas y dulces elaborados con THC. En el catálogo atribuido a los vendedores aparecían además hongos alucinógenos y sustancias químicas como LSD.
Una parte de la modalidad consistía en presentar algunas drogas como productos de consumo cotidiano, principalmente dulces, brownies o frituras. Este tipo de empaque permitiría ocultar el contenido durante los traslados y dificultar su identificación a simple vista.
Repartidores podrían desconocer el contenido
La investigación refiere que algunos repartidores podrían ser utilizados para transportar paquetes sin conocer su contenido. El material proporcionado indica que, debido a las políticas de operación de las aplicaciones, los conductores no necesariamente pueden abrir los pedidos que reciben para entregar.
Sin embargo, las autoridades también reportaron detenciones de personas que realizaban estos traslados. Cada caso deberá investigarse individualmente para establecer si los repartidores conocían el contenido, participaban en la operación delictiva o fueron utilizados por terceros. La posible responsabilidad penal no puede determinarse únicamente por portar uniformes, mochilas o distintivos de alguna plataforma.
También investigaron a falsos repartidores por robos
Las corporaciones de seguridad de Oaxaca habían detectado meses antes otro uso del equipo asociado con aplicaciones de reparto. En ese caso, una célula presuntamente involucrada en asaltos violentos y robos a domicilios empleaba indumentaria para hacerse pasar por repartidores de comida.
Los señalados utilizaban motocicletas, cascos oscuros y compartimentos con la identidad visual de una plataforma digital. De acuerdo con las investigaciones, esa apariencia les permitía acercarse a viviendas con el argumento de realizar una entrega, ocultar su identidad y obtener acceso a los domicilios donde presuntamente cometían los robos.
Las autoridades mantienen las indagatorias sobre las ventas realizadas por redes sociales y la participación de quienes intervinieron en las entregas. También buscan establecer el alcance de la distribución dirigida a menores y determinar si existen más personas relacionadas con esta modalidad de narcomenudeo.



