Ciudad Juárez, Chihuahua. — Ante una compleja situación económica, la recolección de fierro viejo, aluminio y otros materiales reciclables se ha convertido en una alternativa de ingreso para decenas de familias que buscan obtener recursos para cubrir sus necesidades básicas.
Desde las primeras horas del día, hombres y mujeres recorren calles de sectores populares, zonas de construcción y tramos carreteros en busca de materiales que puedan ser vendidos en centros de acopio. Con costales, bolsas y carreolas, revisan entre desechos y escombros para localizar objetos con algún valor comercial.
Las ganancias dependen considerablemente del tipo y la cantidad de material recolectado. Algunas piezas o recipientes pueden representar ingresos mínimos, mientras que materiales de mayor peso o valor industrial llegan a venderse por varios cientos de pesos.
De acuerdo con testimonios recabados entre personas dedicadas a esta actividad, el ingreso diario puede rondar los 250 pesos, recursos que son destinados principalmente a alimentación, servicios y otros gastos familiares. Para algunos adultos mayores y padres de familia, esta labor también permite contribuir al sostenimiento de hijos, nietos u otros dependientes.
La presencia de recolectores se ha vuelto cada vez más frecuente en avenidas, carreteras y distintos sectores de Ciudad Juárez, donde diariamente buscan latas de aluminio, fierro y otros materiales aprovechables.
Más allá del reciclaje, esta actividad refleja las dificultades que enfrenta un sector de la población para incorporarse al mercado laboral formal, así como el esfuerzo cotidiano de quienes recurren a alternativas informales para obtener ingresos y sostener a sus familias.



