
CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua. — José Luis Arellano Cuarón, propietario del crematorio Plenitud, perdió de forma definitiva la protección del amparo federal que le permitía enfrentar su proceso penal en libertad, por lo que fue declarado formalmente prófugo de la justicia y las corporaciones policiales de los tres niveles de gobierno han recibido la instrucción de reactivar las órdenes de aprehensión en su contra.
La revocación de la medida cautelar ocurrió luego de que el empresario incumpliera el plazo fijado por el juzgado penal de primera instancia para presentarse a rendir su declaración. Tras ausentarse de las citaciones judiciales impuestas como condición obligatoria para mantener suspendida la orden de arresto, las autoridades determinaron retirarle el beneficio legal y ordenar su inmediata localización y captura en territorio mexicano.
El caso judicial se remonta a junio de 2025, cuando las autoridades estatales descubrieron 386 cadáveres embalsamados y hacinados en las instalaciones del crematorio. Aunque el imputado permaneció bajo prisión preventiva durante varios meses, su defensa legal había logrado conseguir una suspensión provisional que le otorgó la libertad condicional; sin embargo, sus reiteradas inasistencias a los tribunales del fuero común y federal terminaron por anular dicho recurso.



