
Ceuta, España.- Publicaciones difundidas en redes sociales habrían sido uno de los principales factores que desencadenaron la reciente crisis migratoria hacia el enclave español de Ceuta, donde alrededor de 60 mil personas intentaron cruzar desde Marruecos en cuestión de horas, de acuerdo con testimonios recopilados por The Associated Press.
Según el reporte, la rápida propagación de rumores en Instagram, Facebook y TikTok convenció a miles de migrantes de que la frontera estaba abierta y que existía una oportunidad excepcional para ingresar a territorio europeo.
Rumores sobre una frontera abierta
Los testimonios indican que la cadena de desinformación comenzó con publicaciones en Instagram que afirmaban que el acceso a Ceuta había sido abierto. Posteriormente, en Facebook se compartieron capturas de plataformas para rastrear embarcaciones con el objetivo de identificar momentos en los que aparentemente había menor vigilancia marítima.
En TikTok también comenzaron a circular videos que explicaban rutas para intentar llegar nadando al enclave español desde la ciudad marroquí de Fnideq.
Confusión sobre cambios migratorios
Además de los rumores, varios migrantes interpretaron de forma errónea recientes medidas de regularización anunciadas por el gobierno español. Algunos creyeron que podrían obtener residencia legal y empleo al ingresar por Ceuta, aunque el programa únicamente aplicaba para personas que ya residían en España antes del 1 de enero de este año.
De acuerdo con los testimonios, muchas personas emprendieron el viaje convencidas de que recibirían documentos oficiales, pese a que esa posibilidad nunca fue anunciada por las autoridades españolas.
Saldo de la crisis
La llegada simultánea de miles de personas provocó escenas de caos en la frontera. Testigos relataron empujones, caídas al agua y una estampida durante los intentos de cruce.
Las autoridades informaron que más de 80 personas murieron durante la crisis migratoria. En los días posteriores, la mayoría de quienes lograron ingresar a Ceuta fueron devueltos a Marruecos o regresaron voluntariamente debido a la falta de alojamiento, agua y alimentos.
Hasta el momento, las investigaciones continúan y no se ha identificado públicamente a los responsables de la difusión de los mensajes ni existe evidencia oficial que confirme que la campaña de desinformación haya sido coordinada.



