Ciudad de México.- La recepcionista que fue presuntamente golpeada por el empresario Jorge Octavio “N” en un hotel de Santa Fe relató públicamente cómo ocurrió la agresión registrada por cámaras de seguridad. A casi dos semanas de los hechos, aseguró que continúa con secuelas físicas y emocionales, además de sentir temor por su seguridad. La Fiscalía mantiene abierta la investigación y busca al señalado para que enfrente a la justicia.
De acuerdo con su testimonio, el empresario llevaba cerca de un mes hospedado en el hotel junto con su familia y ya había mostrado actitudes agresivas hacia el personal. La noche del 29 de junio, se molestó porque un paquete solicitado por WhatsApp no podía entregarse ese mismo día. La discusión escaló cuando, según la víctima, el hombre intentó quitarle su teléfono mientras ella realizaba una videollamada con su jefa. La recepcionista afirmó que fue jalada del cabello, arrojada al suelo y golpeada en repetidas ocasiones. Además, denunció que pidió ayuda al personal de seguridad, pero nadie intervino. “Solicité a gritos que me auxiliara”, recordó.
Tras la agresión, la trabajadora fue trasladada a un hospital, donde peritos documentaron alrededor de 10 lesiones, entre ellas golpes en el rostro, un hematoma en un ojo, afectaciones en la columna y lesiones cervicales. Aunque ya regresó a sus labores, señaló que continúa bajo tratamiento médico y aseguró que únicamente busca que el caso no quede impune. “Sólo quiero que se haga justicia”, expresó, al afirmar que no contempla otorgar el perdón debido al impacto que le dejó la agresión.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México investiga el caso por los delitos de agresión y lesiones, mientras coordina la búsqueda de Jorge Octavio “N” con autoridades de Sinaloa. La defensa de la víctima busca que el expediente sea reclasificado como tentativa de feminicidio, al considerar la violencia ejercida y la situación de vulnerabilidad en la que se encontraba la trabajadora. Asimismo, las autoridades revisan la actuación de la empresa de seguridad privada del hotel por la falta de intervención durante los hechos. La recepcionista aseguró que vive con miedo por ella y su familia, mientras continúan las investigaciones y se analizan también antecedentes del empresario relacionados con un presunto fraude inmobiliario en Mazatlán.







