Chiapas, México. El sismo de magnitud 7.4 registrado frente a las costas de Chiapas no ha dejado daños de consideración ni víctimas, de acuerdo con el reporte más reciente de las autoridades federales. Aunque el movimiento fue percibido en varias entidades del país, especialistas explican que diversos factores contribuyeron a disminuir su impacto.
Según el Servicio Sismológico Nacional (SSN), el epicentro se localizó 135 kilómetros al suroeste de Ciudad Hidalgo, en el Océano Pacífico y a una profundidad de 10 kilómetros. Al originarse mar adentro y a una distancia considerable de las zonas urbanas, la energía del sismo perdió fuerza antes de alcanzar áreas densamente pobladas, reduciendo el riesgo de daños estructurales.
Expertos del Instituto de Geofísica de la UNAM indicaron que, aunque el movimiento fue intenso, liberó una cantidad de energía significativamente menor a la del terremoto de magnitud 8.2 ocurrido en Chiapas en 2017. Debido a la naturaleza logarítmica de la escala de magnitud, aquel evento liberó aproximadamente 30 veces más energía, lo que explica la diferencia en sus consecuencias.
El fenómeno se originó en la zona de subducción del Pacífico mexicano, donde la Placa de Cocos se introduce bajo la placa continental, una región caracterizada por registrar algunos de los sismos más fuertes del país. Tras el movimiento principal, las autoridades reportaron más de 80 réplicas, siendo la mayor de magnitud 6.5, un comportamiento considerado normal por especialistas para un evento de esta intensidad.
Las autoridades mantienen el monitoreo en Chiapas y estados vecinos para descartar afectaciones posteriores, mientras continúan las evaluaciones de infraestructura y el seguimiento de las réplicas.







