Ciudad Juárez ,Chihuahua.- Derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) han manifestado su inconformidad ante las problemáticas operativas que se presentan de manera recurrente en las inmediaciones y salas de atención de la Clínica Hospital General de Zona número 35. Las principales quejas se concentran en las prolongadas filas y los extensos lapsos de espera que los usuarios deben afrontar para recibir atención médica o acceder a insumos básicos.
A pesar de las marcadas deficiencias en la gestión de recursos, las personas afectadas coinciden en rescatar la labor de los profesionales de la salud. De acuerdo con testimonios recopilados en el lugar, los ciudadanos destacan que el personal administrativo, de enfermería y el cuerpo de doctores brindan un servicio de buena calidad y muestran un desempeño valioso, señalando que el núcleo del problema no radica en el capital humano, sino en cuestiones estructurales de abastecimiento.
La crisis de insumos afecta de forma directa el área de farmacia, donde es constante el reporte por la escasez de medicinas esenciales para pacientes con diversos padecimientos crónicos o estacionales. Esta situación obliga a los derechohabientes a realizar múltiples visitas a lo largo de las semanas para intentar surtir sus recetas médicas, generando aglomeraciones que saturan el entorno de la institución.
Aunado a la falta de fármacos, la saturación del sistema impacta el agendamiento de citas con médicos especialistas, las cuales llegan a postergarse por periodos que oscilan entre los cuatro y seis meses. Asimismo, usuarios denunciaron que las intervenciones quirúrgicas programadas sufren suspensiones de último momento debido al ingreso de pacientes prioritarios por urgencias médicas, lo que desplaza los procedimientos previamente agendados y prolonga la incertidumbre de los afectados.
La comunidad exige una revisión profunda en la administración y distribución presupuestal de la institución, argumentando que las cuotas de seguridad social correspondientes son retenidas de forma puntual y obligatoria. La recurrente falta de insumos y la saturación de los quirófanos contrastan con las aportaciones financieras de los trabajadores, quienes demandan una solución inmediata para garantizar el derecho a una atención médica integral y digna.






