Organizaciones civiles, académicos, periodistas y activistas de distintos países acusaron a los gobiernos federal y de Puebla de utilizar vehículos blindados con tecnología militar de origen israelí durante el operativo de seguridad desplegado desde el 29 de junio en San José Chiapa, donde comunidades campesinas e indígenas mantienen un conflicto por la defensa de su territorio. La denuncia fue difundida mediante una carta internacional publicada por el sitio Nodo de Derechos Humanos.
De acuerdo con el pronunciamiento, en el operativo participan vehículos Black Mamba APC SandCat, fabricados en México a partir de un diseño de la empresa israelí Plasan. Los firmantes sostienen que este equipo es utilizado por el Ejército de Israel en operaciones en Cisjordania y Gaza, por lo que consideran que su empleo en México representa un acto de intimidación contra la población y podría contravenir diversos tratados internacionales en materia de derechos humanos y uso de la fuerza.
El conflicto en San José Chiapa se originó por la instalación del Polo de Desarrollo de Economía Circular para el Bienestar (PODECIBI). Mientras las autoridades aseguran que el proyecto impulsará el desarrollo económico y mejorará el manejo de residuos, habitantes y organizaciones afirman que podría afectar el medio ambiente, el agua y las tierras de la región, además de denunciar falta de consulta a las comunidades.
La carta exhorta al Estado mexicano a cumplir sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, protección de personas defensoras del territorio y uso legítimo de la fuerza, además de rechazar el uso de tecnología militar de origen israelí en operativos contra comunidades civiles. El documento fue respaldado por organizaciones y colectivos de México, España, Colombia, Uruguay, Grecia, Italia, Ecuador, Venezuela, Argentina, Haití y Canadá. Hasta el momento de la difusión del pronunciamiento, los gobiernos federal y de Puebla no habían emitido una postura sobre los señalamientos.





