Ciudad Juárez, Chihuahua. — El incremento en el precio de la carne de res, derivado de la crisis sanitaria provocada por el gusano barrenador, mantiene en alerta a comerciantes y consumidores de la frontera, quienes ya resienten las consecuencias económicas de esta problemática que también afecta las operaciones del rastro municipal y de diversos establecimientos locales.
Comerciantes y ciudadanos señalaron la necesidad de reforzar las medidas de higiene, así como de implementar un control más estricto en la selección y el origen del ganado por parte de los productores, con el objetivo de evitar que la situación continúe afectando el abasto y la comercialización del producto.
Ante el aumento en los costos, algunos pequeños negocios analizan la posibilidad de cambiar de proveedores para intentar mantener precios competitivos. Sin embargo, reconocen que para muchas carnicerías locales será complicado recuperar a su clientela si persisten los problemas sanitarios y el desabasto de carne.
El alza en el precio de este alimento también ha impactado directamente el bolsillo de las familias juarenses, quienes aseguran que sus ingresos son cada vez menos suficientes para cubrir los productos de la canasta básica. A la par, distribuidores y negocios dedicados a la venta de alimentos enfrentan mayores dificultades para operar debido al encarecimiento del insumo.
La situación se ha visto agravada por el cierre de la frontera con Estados Unidos para el cruce de ganado, medida que ha reducido el flujo comercial y ha contribuido al incremento en los precios de la carne en esta región.







