Ciudad Juarez, Chihuahua.- La solidaridad de una comunidad fronteriza logró transformar un panorama de desolación en un acto de profunda dignidad humana, luego de que los habitantes de la colonia Aztecas se movilizaran para evitar que los restos de un adulto mayor fueran sepultados en la fosa común.
El ciudadano, identificado por sus allegados como Don Modesto, m.rió a los 70 años de edad en el interior de la humilde vivienda que habitó durante cuatro décadas. De acuerdo con los reportes, el septuagenario vivía en una situación crítica de aislamiento tras haber enfrentado recientemente la pérdida de su hijo y de su hermano, lo que lo dejó sin familiares directos que pudieran reclamar su c.dáver. Ante este escenario de abandono, las autoridades competentes dictaminaron inicialmente que su destino final sería una fosa común.
La resolución gubernamental encendió las alarmas entre los residentes de la calle Xochimilcas, quienes al enterarse de la triste situación económica y familiar de su vecino decidieron organizarse de manera inmediata. Tras el hallazgo del c.dáver, con el apoyo de las corporaciones policiales para ingresar formalmente al domicilio, la comunidad instaló una carpa frente a la propiedad y dio inicio a una colecta pública de emergencia.
La respuesta de la ciudadanía superó las expectativas iniciales. En cuestión de pocas horas, los organizadores consiguieron recaudar los 13,000 pesos requeridos para costear la totalidad de los servicios funerarios. Los promotores de la causa destacaron que los donativos no solo provinieron de la localidad, sino también de residentes de la vecina ciudad de El Paso, Texas. La recaudación excedente, según informaron, será destinada a la manufactura y colocación de una lápida conmemorativa.
El funeral improvisado se llevó a cabo este sábado en el porche de la vivienda del fallecido, donde integrantes de su congregación religiosa, amigos y vecinos se congregaron para ofrecer cantos y oraciones en su memoria. Los colonos enfatizaron que esta acción colectiva representa un acto de reciprocidad humana ante la amabilidad que caracterizó en vida a Don Modesto. Con los trámites legales y funerarios debidamente completados, el c.dáver fue trasladado al Panteón San Rafael para brindarle una sepultura digna, evitando que una historia de vida terminara en el anonimato.






