Ciudad Juárez, Chihuahua.- El gobierno de Estados Unidos ha respondido formalmente a los señalamientos emitidos por las autoridades mexicanas respecto a las detenciones de Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López. Representantes del gobierno norteamericano, entre ellos el embajador Ken Salazar y el fiscal general Merrick Garland, aclararon de manera pública que ninguna de sus agencias federales estuvo involucrada en la planeación o ejecución del operativo que derivó en la captura de ambos líderes de organizaciones delictivas.
A través de comunicados oficiales, la administración estadounidense enfatizó que la aeronave utilizada para el traslado, el piloto a cargo de la ruta y la logística del vuelo no pertenecían ni formaban parte de las operaciones de su país. Con esta postura, Washington busca deslindar responsabilidades directas sobre el origen y desarrollo del polémico traslado aéreo, defendiendo que los hechos ocurrieron al margen de su intervención institucional.
Por su parte, el Gobierno de México, representado por la Secretaría de Gobernación a cargo de Rosa Isela Rodríguez, ha manifestado una postura crítica frente a la resolución de este caso. Las autoridades federales mexicanas aducen que las circunstancias bajo las cuales se consumaron dichas detenciones constituyen una flagrante violación a los tratados de extradición vigentes entre ambas naciones, lo que mantiene bajo tensión el marco de cooperación binacional en materia de seguridad.





