Washington, Estados Unidos.-El gobierno de Estados Unidos expresó su preocupación por la reciente prueba de un misil balístico realizada por China desde un submarino de propulsión nuclear en el océano Pacífico. El lanzamiento, que de acuerdo con las autoridades chinas se efectuó con una ojiva de entrenamiento y sin carga nuclear, provocó reacciones de diversos países por el incremento de las tensiones en la región.
A través de un comunicado, el Departamento de Estado señaló que el rápido crecimiento del arsenal nuclear de Beijing y la falta de transparencia en torno a su programa militar representan un motivo de preocupación para la estabilidad regional y mundial. Además, pidió al gobierno chino retomar las conversaciones sobre control de armas nucleares y avanzar en mecanismos que permitan reducir el riesgo de una escalada militar.
Por su parte, China aseguró que la prueba formó parte de su programa anual de entrenamiento y sostuvo que el lanzamiento se realizó conforme al derecho internacional, sin estar dirigido contra ningún país. Sin embargo, la operación fue observada con atención por varias naciones del Indo-Pacífico, que han manifestado inquietud por el fortalecimiento de las capacidades militares del país asiático.
El ensayo ocurre en un contexto de creciente competencia estratégica entre Estados Unidos y China, marcada por diferencias en materia de seguridad, tecnología y presencia militar en la región. Especialistas consideran que este tipo de pruebas refuerza la necesidad de reactivar acuerdos internacionales de control de armamento, luego de la expiración del tratado Nuevo START entre Estados Unidos y Rusia.







