CIUDAD DE MÉXICO.– La celebración por la victoria de la Selección Mexicana sobre Ecuador el pasado 30 de junio terminó en una tragedia en calles de la capital del país, donde cuatro personas perdieron la vida y decenas más resultaron lesionadas tras una estampida registrada en las inmediaciones del Paseo de la Reforma.
De acuerdo con testimonios de sobrevivientes y reportes periodísticos, miles de personas intentaban abandonar la zona cuando se formó un cuello de botella en calles como Hamburgo, Lancaster, Florencia y Berna, provocando empujones y una avalancha humana. Varias personas quedaron atrapadas entre la multitud, sufriendo asfixia mecánica por la presión ejercida por el resto de los asistentes.
Las autoridades capitalinas informaron que durante el operativo participaron más de 15 mil elementos de seguridad, además de personal de emergencias y protección civil. Tras los hechos, se brindaron más de mil 600 atenciones médicas y decenas de personas fueron trasladadas a hospitales. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México abrió una investigación para esclarecer lo ocurrido.
El saldo fue de cuatro personas fallecidas, tres de ellas por asfixia mecánica y una más debido a complicaciones médicas derivadas de la emergencia. Al día siguiente, el Paseo de la Reforma amaneció con severos daños, mientras autoridades y familiares de las víctimas lamentaban una tragedia que marcó una de las celebraciones más concurridas del torneo.


