SEÚL, Corea del Sur.– La eliminación de Corea del Sur en la fase de grupos del Mundial 2026 provocó una ola de indignación que derivó en amenazas de muerte contra el ahora exseleccionador Hong Myung-bo, además de fuertes críticas por parte del presidente Lee Jae Myung y de la afición.
Tras quedar fuera del torneo, Hong Myung-bo presentó su renuncia y ofreció disculpas públicas, asegurando que asumía la responsabilidad por el resultado. Sin embargo, su mensaje no frenó el descontento. A su llegada al aeropuerto de Incheon fue recibido con abucheos, mientras la policía desplegó un operativo de seguridad ante posibles incidentes.
La tensión aumentó luego de que en redes sociales aparecieran amenazas de muerte contra el estratega, situación que ya es monitoreada por las autoridades surcoreanas. Además, algunos establecimientos colocaron avisos prohibiéndole el acceso y grupos de aficionados exigieron que se retire definitivamente del fútbol.
El presidente Lee Jae Myung también reaccionó a la eliminación y calificó el resultado como “inaceptable”, al tiempo que cuestionó el proceso de selección del cuerpo técnico y prometió impulsar reformas en la administración del fútbol surcoreano para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.
La gestión de Hong Myung-bo ya era objeto de controversia desde su nombramiento en 2024, debido a acusaciones de favoritismo dentro de la Asociación de Fútbol de Corea. Las críticas aumentaron durante el Mundial tras algunas decisiones deportivas, entre ellas dejar fuera a figuras importantes del equipo en el partido decisivo de la fase de grupos.


