Ciudad Juárez, Chihuahua.- Una profunda consternación prevalece entre los habitantes de un sector de la localidad tras registrarse un fatal incidente vial que cobró la vida de una conocida integrante de la comunidad, reavivando las alertas sobre el peligro latente al que se enfrentan diariamente los peatones que transitan por el área.
La víctima, identificada como Fernanda, era una activa feligresa de la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen. Según expresaron representantes religiosos y vecinos de la zona, la ciudadana formaba parte fundamental de los grupos de caridad, colaboraba de manera constante en el comedor parroquial y asistía regularmente a las casas de oración entre semana, por lo que su inesperada partida deja un gran vacío en el entorno social y eclesiástico.
El trágico suceso ocurrió cuando la mujer fue arrollada por un vehículo en marcha. Testigos de la situación manifestaron que el impacto fue de gran severidad, provocando que la afectada quedara tendida sobre la carpeta asfáltica con lesiones de extrema gravedad. A pesar de que fue trasladada con urgencia a una institución médica de la localidad, se reportó su m.uerte al poco tiempo de su ingreso debido a las complicaciones derivadas de los golpes sufridos.
Familiares directos de la víctima compartieron el dolor y la impotencia ante lo ocurrido, recordando con amargura que otra de sus hermanas también perdió la vida años atrás bajo circunstancias similares, al ser atropellada en el mismo sector habitacional.
Ante esta lamentable situación, los colonos manifestaron su preocupación debido a que las calles de esta zona representan un riesgo constante para los peatones de todas las edades, desde adultos mayores hasta niños y jóvenes. Los residentes señalaron que, debido a las características de bajada que presenta la vialidad, los automovilistas suelen aumentar la velocidad de manera imprudente.
Habitantes del sector hicieron un llamado urgente a las autoridades competentes para la instalación de infraestructura vial preventiva, tales como topes, reductores de velocidad y semáforos, con la finalidad de obligar a los conductores a disminuir la marcha y así evitar futuras tragedias en un cruce que, aseguran, ha sido escenario constante de atropellamientos.

