Ciudad Juárez, Chihuahua.- Un juez de control dictó una sentencia condenatoria de siete años de prisión en contra de dos hombres, tras ser encontrados penalmente responsables de delitos contra la salud y portación ilegal de aditamentos bélicos. El fallo judicial se derivó de una intervención efectuada en una de las zonas habitacionales de la localidad, donde las autoridades lograron frustrar la comercialización de sustancias de alta peligrosidad.
Los hoy sentenciados fueron plenamente identificados bajo los nombres de Ángel N. y Osvaldo N. Su detención original fue efectuada por elementos de la Policía Municipal, quienes realizaban labores de patrullaje preventivo sobre las calles de la colonia Manuel J. Clouthier, sector que se ha mantenido bajo vigilancia debido a recurrentes situa.ciones de índole delictiva ligadas al cruce fronterizo.
De acuerdo con el parte oficial de los agentes aprehensores, los sospechosos viajaban a bordo de un automóvil particular que era conducido de manera imprudente y a exceso de velocidad. Esta conducta evasiva desató una breve persecución por las vialidades del sector, la cual concluyó metros más adelante cuando los oficiales lograron interceptar la unidad y ordenar el alto total a los tripulantes para proceder con los protocolos correspondientes.
Al realizar una inspección física detallada tanto a las personas como al interior del automotor, los elementos policiacos localizaron y aseguraron un ar.ma de fuego del tipo rifle, la cual contaba con un cargador completamente abastecido con siete cartuchos útiles. Asimismo, se detectó la presencia de un paquete que contenía un peso neto de 54 gramos con 6 miligramos de la sustancia sintética conocida como fentanilo, presumiblemente destinada para fines de comercio.
Las evidencias recolectadas y los testimonios de los oficiales permitieron al Ministerio Público de la Federación robustecer la carpeta de investigación. Tras culminar el debido proceso, la autoridad judicial determinó que los imputados deberán cumplir su condena de internamiento de forma íntegra al interior del Centro de Reinserción Social (Cereso) local, sentando un precedente en el combate a la distribución de este estupefaciente.

