Ciudad Juárez, Chihuahua. Autoridades de seguridad de México y Estados Unidos reforzaron la coordinación bilateral en la frontera mediante la implementación del “Operativo Espejo”, una estrategia conjunta de vigilancia y patrullaje desarrollada a lo largo del Río Bravo, en la zona que divide a Ciudad Juárez, Chihuahua, y El Paso, Texas.
El coordinador estatal de la Guardia Nacional en Chihuahua, general de brigada Israel Carlos Rodríguez, explicó que este esquema de trabajo representa un modelo de colaboración entre ambas naciones, en el que cada corporación opera dentro de su respectivo territorio, respetando la soberanía de cada país, pero fortaleciendo el intercambio de información de inteligencia y las capacidades operativas.
De acuerdo con las autoridades militares, las acciones de vigilancia terrestre y aérea tienen como objetivo combatir diversos delitos de carácter transnacional, entre ellos el tráfico de drogas, el trasiego de fentanilo, el contrabando de armas, la migración irregular y la trata de personas, problemáticas que impactan directamente a ambos lados de la frontera.
El punto estratégico de coordinación se ubicó en la zona de la Casa de Adobe, un sitio de relevancia geográfica donde convergen los límites de Chihuahua, Texas y Nuevo México. En el operativo participan elementos de la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, quienes mantienen comunicación permanente para fortalecer la seguridad regional.
Las autoridades señalaron que el despliegue abarca una extensa franja fronteriza que va desde Palomas hasta Ojinaga, concentrando esfuerzos en áreas identificadas como puntos de actividad delictiva recurrente. Según los mandos de seguridad, este tipo de coordinación ha contribuido a una reducción significativa de los índices relacionados con la delincuencia organizada en la región fronteriza.


