CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua.— Habitantes de la colonia México 68 solicitaron la intervención urgente de las autoridades municipales ante una infestación masiva de garrapatas que afecta diversas calles del sector y que ha generado preocupación entre las familias debido al riesgo sanitario que representa para la comunidad.
La situación se ha agravado luego de que se confirmara la hospitalización de un niño por rickettsiosis, enfermedad transmitida por la picadura de garrapatas infectadas. De acuerdo con los vecinos, uno de los puntos más afectados se localiza en las inmediaciones de la privada Pedro González y la calle Grama, donde la presencia de estos parásitos aumenta considerablemente durante las horas de mayor calor.
Los residentes atribuyen el problema al abandono de mascotas en la vía pública, así como a la acumulación de basura, escombro y desechos orgánicos en distintos espacios del sector. Señalan que estas condiciones han provocado malos olores y un entorno insalubre, especialmente para los menores que suelen jugar al aire libre durante las tardes.
Aunque las familias han intentado combatir la plaga mediante la aplicación de insecticidas y otros productos por cuenta propia, aseguran que estas acciones no han sido suficientes para contener la propagación. Por ello, solicitaron la implementación de una campaña integral de fumigación y la participación de brigadas de Ecología y de la Dirección de Bienestar Animal para atender de manera coordinada la problemática.
Asimismo, los colonos denunciaron que han realizado múltiples intentos de comunicación con dependencias gubernamentales sin obtener una respuesta favorable, e incluso señalaron que algunos números de atención se encuentran fuera de servicio. Ante esta situación, reiteraron su llamado a las autoridades para actuar de manera inmediata y evitar que se registren más casos de enfermedades relacionadas con la presencia de garrapatas.
Finalmente, se exhortó a la ciudadanía a colaborar con las medidas preventivas mediante la limpieza constante de patios y terrenos, la eliminación de cacharros y la aplicación de tratamientos antiparasitarios a las mascotas, ya que el riesgo de contagio permanece latente tanto para niños como para adultos.


