En un fallo judicial histórico y sin antecedentes en la región, un tribunal dictó una condena acumulada de 845 años de prisión a cuatro integrantes de una banda criminal dedicados al secuestro y tortura de migrantes en Ciudad Juárez, Chihuahua. Las autoridades estatales destacaron la trascendencia de este caso, ya que comúnmente las víctimas extranjeras deciden no denunciar por temor o para continuar su camino, pero en esta ocasión la denuncia formal permitió aplicar todo el peso de la ley.
Los delincuentes que pasarán el resto de sus vidas tras las rejas fueron identificados como Jesús Tomás C. S., de 24 años; Osvaldo P. M., de 19 años; así como Lilia Stefanie C. P. y Diana Mitel S. B., ambas de 22 años de edad. Los hechos ocurrieron en una casa de seguridad ubicada en la calle Crisolito de la colonia Barrio Nuevo, donde mantuvieron en cautiverio a un grupo de 13 personas originarias de Guatemala, El Salvador y Honduras.

