Ciudad Juárez, Chihuahua.- Anteriormente conocido por las constantes fricciones entre automovilistas, el Puente Internacional Córdova-Américas, mejor conocido como Puente Libre, cuenta con nuevas medidas de ordenamiento vial. Las autoridades correspondientes procedieron a la colocación de barreras plásticas de color naranja sobre el camellón central con el objetivo primordial de inhibir la conducta de conductores que intentan incorporarse de manera indebida y forzada a las líneas de cruce fronterizo.
Esta iniciativa surge como respuesta directa a las constantes quejas de los usuarios recurrentes de los puentes internacionales, quienes han denunciado de manera sistemática la falta de civismo por parte de particulares y escoltas de empresarios. Estos conductores, descritos localmente como infractores viales, suelen brincarse los camellones o meterse a la fuerza en los carriles de acceso, lo que no solo genera retrasos significativos, sino que también provoca altercados y vulnera el derecho al tiempo de quienes realizan la fila de manera ordenada.
A pesar de que la comunidad fronteriza ha recibido de manera positiva esta intervención como un esfuerzo por restablecer el respeto y el orden en el cruce, existen reservas en torno a la durabilidad del equipamiento implementado. Debido a que las estructuras plásticas no se encuentran ancladas de forma permanente al pavimento, diversos analistas y ciudadanos han señalado que las barreras corren el riesgo de ser removidas de su sitio, ya sea de manera deliberada por conductores insensibles o por las inclemencias de los fuertes vientos característicos de la región, por lo que se sugiere el reforzamiento de la medida en el mediano plazo.

