Ciudad Juárez, Chihuahua.- Una serie de operativos de cateo coordinados entre la Fiscalía General del Estado de Chihuahua y la Secretaría de Seguridad Pública Estatal generó fuertes cuestionamientos debido a la posterior liberación de la mayoría de las personas capturadas. Las intervenciones ministeriales se derivaron de las investigaciones en torno al homicidio de un presunto líder criminal perteneciente al grupo delictivo denominado La Línea. El cuerpo del objetivo principal de dicha pugna interna fue localizado previamente sin vida en un canal de la ciudad, luego de haber sido privado de la libertad semanas atrás.
La estrategia de seguridad incluyó el despliegue de más de una veintena de órdenes de cateo dirigidas contra un grupo delictivo antagónico conocido como La Empresa. A pesar de lograr el arresto inicial de quince personas señaladas como presuntos generadores de violencia e integrantes de dicha célula delictiva, las indagatorias sufrieron un serio revés en los tribunales. Trascendió que las inconsistencias en la integración de las carpetas de investigación y los errores en el debido proceso permitieron que la gran mayoría de los detenidos recuperaran su libertad.
Esta situación generó controversia en el ámbito de la seguridad pública local, puesto que únicamente dos de los quince capturados permanecen bajo prisión preventiva. Diversos sectores señalan este resultado como un fallo en las labores de inteligencia y en el procesamiento de la información del sistema de vigilancia estatal. Ante este escenario, la ciudadanía y especialistas en la materia exigen a los titulares de la seguridad pública del estado y de la fiscalía de la zona norte una explicación clara sobre los fallos metodológicos que impidieron mantener en prisión a los presuntos criminales de alto impacto.

