Sinaloa.- El aseguramiento de más de 550 artefactos explosivos improvisados en el municipio de Rosario encendió las alertas de las fuerzas federales al evidenciar la capacidad operativa y logística que mantienen grupos del crimen organizado en la entidad. Entre el material localizado se encontraban minas antipersonal, explosivos adaptados para drones y dispositivos con características similares a armamento de uso militar.
El decomiso, considerado uno de los más importantes de este tipo en la región, se suma a las acciones implementadas por el Ejército Mexicano y otras corporaciones federales para combatir la creciente utilización de tecnología y explosivos en enfrentamientos entre grupos criminales. Autoridades señalaron que el aseguramiento evitó que estos artefactos fueran utilizados contra fuerzas de seguridad o población civil.
Especialistas advierten que el hallazgo refleja una preocupante evolución en las tácticas empleadas por organizaciones delictivas, que cada vez recurren con mayor frecuencia al uso de drones armados y explosivos improvisados. Aunque el decomiso representa un golpe significativo, también genera interrogantes sobre la posible existencia de otros arsenales similares en distintas zonas del estado.
En medio del contexto de violencia que enfrenta Sinaloa, las autoridades mantienen operativos de vigilancia y labores de inteligencia para localizar más centros de almacenamiento de armamento. Mientras tanto, la población continúa exigiendo resultados que permitan recuperar la tranquilidad en diversas regiones de la entidad.

