LOS ÁNGELES, California.- La cantante y actriz Jennifer López compartió los sentimientos encontrados que vive ante la próxima partida de sus hijos mellizos, Emme y Max Muñiz, quienes se preparan para comenzar su etapa universitaria. En una entrevista reciente, la artista de 56 años reconoció que, aunque se siente orgullosa de los logros de sus hijos, también enfrenta la nostalgia propia del llamado “nido vacío”.
La intérprete de éxitos como On the Floor confesó que esta nueva etapa la ha llevado a cuestionarse sobre su papel como madre. López explicó que, tras haber sido una madre soltera trabajadora durante gran parte de la crianza de sus hijos, se pregunta si dedicó suficiente tiempo a ellos mientras equilibraba su carrera artística y su vida familiar. A pesar de ello, aseguró sentirse feliz de verlos iniciar su propio camino y perseguir sus metas.

La artista destacó que tanto Emme como Max fueron aceptados en todas las universidades a las que aplicaron y además obtuvieron becas académicas. Señaló que ambos enfrentaron desafíos relacionados con el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), lo que implicó esfuerzos adicionales en su formación escolar. Sin embargo, resaltó que siempre trabajaron con disciplina para alcanzar sus objetivos y que, más allá de las calificaciones, su mayor orgullo es que se han convertido en personas amorosas y de buen corazón.
Las declaraciones de López llegan después de que trascendiera públicamente que Emme Maribel Muñiz ahora se identifica como Oskar Muñiz, información que surgió a través de publicaciones escolares relacionadas con la generación 2026 de la Windward School. De acuerdo con reportes, Oskar continuará sus estudios en Sarah Lawrence College, donde cursará una carrera enfocada en teatro y artes. Hasta el momento, la cantante no ha emitido comentarios específicos sobre este cambio y ha preferido centrar sus declaraciones en el apoyo y orgullo que siente por sus hijos.
Jennifer López también recordó que siempre inculcó a sus hijos la importancia de ser buenas personas por encima de cualquier logro académico. La cantante aseguró que escuchar a Emme y Max repetir esa enseñanza es una de las mayores satisfacciones de su vida. Esta nueva etapa representa un momento de transición emocional para la estrella, quien recientemente admitió haber llorado durante meses al pensar en la partida de sus hijos. Pese a ello, reiteró que su mayor deseo es que ambos sean felices y puedan construir el futuro que han elegido.


