CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua. – Érika Monsiváis, esposa de un chofer de transporte público que resultó gravemente herido en un accidente vial, se manifestó a las afueras de la Fiscalía General del Estado para exigir transparencia, justicia y detener lo que calificó como un intento de fabricación de culpables por parte de agentes de Seguridad Vial.
El operador de la unidad, quien permanece internado en un hospital de la localidad bajo custodia policial y en un estado de salud delicado, está siendo señalado por la autoridad vial como el presunto responsable del fuerte percance. Ante esto, su cónyuge denunció públicamente que los peritajes iniciales fueron manipulados debido a un presunto caso de influyentismo y abuso de autoridad dentro de la corporación vial.
De acuerdo con las declaraciones de la denunciante y el testimonio de varias personas que presenciaron el siniestro, la conductora del vehículo particular que impactó al camión urbano era una joven menor de edad, quien presuntamente es hija de un comandante activo de la Dirección de Seguridad Vial. Monsiváis aseguró que, inmediatamente después del accidente, el oficial arribó al sitio en una patrulla, retiró a su hija de la escena para protegerla y colocó a una persona adulta en su lugar para que se hiciera pasar por el automovilista responsable.