Ciudad de México, México. La presidenta de la República encabezó una masiva concentración ciudadana en la explanada del Monumento a la Revolución con motivo de la conmemoración de los dos años de su triunfo en las urnas, así como de los ocho años de la conformación de su movimiento político. De manera simultánea, simpatizantes de la administración federal se reunieron en las plazas principales de los 32 estados del país para seguir la transmisión del mensaje oficial.
Durante su alocución, la titular del Ejecutivo federal realizó un contraste entre el modelo de gobernanza actual y el de administraciones pasadas, señalando que en el periodo previo los gobernantes mantenían un estilo de vida rodeado de privilegios y excentricidades, operando de manera aislada de la realidad nacional mediante el uso de aeronaves de lujo y un ostentoso aparato de seguridad.
La mandataria enfatizó que bajo los lineamientos vigentes se prioriza el contacto directo con la población en las calles y la rendición de cuentas, asegurando que los recursos públicos son destinados al financiamiento de programas de bienestar, infraestructura hospitalaria, planteles escolares y obra pública diversa. Asimismo, aseveró de manera contundente que los esquemas de privilegios para los sectores políticos tradicionales no se reestablecerán.
El evento generó posturas encontradas en el ámbito público; mientras los simpatizantes celebraban la movilización, sectores de la oposición criticaron las situaciones de la convocatoria, argumentando que gran parte de la asistencia estuvo motivada por condicionamientos de apoyos sociales. Por otra parte, analistas destacaron que el discurso incluyó un fuerte posicionamiento diplomático frente al gobierno de los Estados Unidos, advirtiendo que el Estado soberano no tolerará intentos de injerencia externa.
