Ciudad de México, México. En el marco del evento conmemorativo por los dos años de la rendición de cuentas tras su triunfo político, celebrado en el Monumento a la Revolución, la presidenta de la República emitió un enérgico discurso frente a miles de ciudadanos congregados en la explanada del recinto. Durante su intervención, la jefa del Ejecutivo federal rechazó categóricamente lo que calificó como intentos de intervención extranjera en la soberanía nacional.
El pronunciamiento centró su atención en las presiones que, según la mandataria, se ejercen desde el exterior hacia las instituciones de justicia y gobernanza en el país. El discurso fue emitido ante una multitudinaria concentración que ocupó las calles aledañas al monumento, en un escenario donde se buscó refrendar los principios de honestidad y amor a la patria que abandera su administración.
En su mensaje, la mandataria nacional advirtió sobre el peligro de normalizar situaciones donde potencias extranjeras pretendan dictaminar responsabilidades legales u operativas dentro del territorio nacional. Se enfatizó que, cuando un gobierno externo intenta influir en las decisiones locales, la relación bilateral deja de considerarse cooperación para convertirse formalmente en una injerencia en los asuntos internos del Estado.
El discurso concluyó con un llamado a la unidad de la población mexicana y una firme declaración de soberanía, manifestando que la nación se mantiene como un territorio libre e independiente que no aceptará condicionamientos externos. Cabe señalar que este evento político ha generado diversas expectativas informativas sobre las posibles reacciones diplomáticas por parte del gobierno de los Estados Unidos en los próximos días.
